Los secretos del escándalo de las chuzadas: una red que alcanzó a las más altas esferas del poder
La Fiscalía General de la Nación destapó una red de interceptaciones masivas que conmocionó al país, revelando una organización que espió ilegalmente las comunicaciones de centenares de empresas y personas, incluido el propio fiscal Néstor Humberto Martínez. SEMANA tuvo acceso exclusivo a más de 200 folios con las declaraciones de dos de los principales protagonistas de este entramado criminal, documentos que exponen la impresionante dimensión de esta operación de espionaje.
Los protagonistas: una hacker y un coronel retirado
Marialicia Pinzón, ingeniera de sistemas considerada la hacker del grupo, y el coronel retirado del Ejército Jorge Humberto Salinas, director de la empresa de consultoría en seguridad JHS Consultores, forman parte del grupo de seis capturados por este caso. Sus testimonios detallan una operación que funcionó durante 14 años, desde diciembre de 2004 hasta agosto de 2018, cuando fueron detenidos.
Pinzón reveló cómo fue reclutada inicialmente por el entonces capitán Alexánder Parga, quien para ese tiempo era capitán de inteligencia del Ejército adscrito a la Regional de Inteligencia Militar 3. "Nos reuníamos en el negocio de mi papá, un almacén de distribución de llantas", contó la hacker. "En la parte técnica empecé a trabajarles unas cuentas de correo electrónico, me entregaban una cuenta y yo me encargaba de destaparlas, es decir, acceder a ellas".
La conexión militar y los desvíos de recursos
Durante los años siguientes, Marialicia continuó realizando trabajos ilegales para la inteligencia militar, incluyendo oficiales con apellidos Bautista, Valbuena, Llanos y Montenegro. La hacker afirmó que los militares la hacían firmar recibos en blanco y se robaban la plata de gastos reservados. "Me pagaban un millón y luego supe que eran dos. Se robaban uno", denunció, lo que la llevó a dejar de trabajar con algunos de ellos.
Por intermedio del coronel Parga, logró que el coronel Martín Fernando Nieto, entonces director de la Central de Inteligencia Militar (Cime), viajara a Ipiales para mostrarle un programa que ella desarrolló, capaz de ubicar números por medio de palabras claves. "El general Nieto viajó a mi casa tres veces y le puso el nombre 'proyecto sembrador' a lo que yo hacía", reveló Pinzón.
Los objetivos de alto perfil: presidente, vicepresidente y magistrados
Lo más impactante de las confesiones es la descripción detallada de los planes para espiar a las más altas autoridades del país. Según el coronel Salinas, a comienzos de 2018, su socio Carlos Arenas le contactó para investigar a personalidades del más alto perfil político.
"Me dice que tiene un contacto o un compañero de curso ya retirado que le pedía un favor de hacer un estudio de seguridad a gente del gobierno. Cuando me envía las carpetas, yo me encuentro como 36 nombres. Ahí estaba el presidente de la república, los hijos, el vicepresidente, magistrados de la JEP, me imagino, Roy Barreras...", declaró Salinas.
El coronel aseguró que Arenas le dijo que el general Humberto Guatibonza estaba al tanto de ese trabajo, por el que les habían ofrecido 200 millones de pesos, y que incluso iba a prestar un carro blindado "para mover la plata". A cambio, tenían que "hacer un estudio financiero de ellos".
La hacker confirma los planes contra Santos
Marialicia Pinzón también habló sobre el plan para investigar al entonces presidente Santos y su círculo más cercano. La hacker relató que el coronel Salinas le comentó sobre la intención de investigar a Juan Manuel Santos y a sus círculos más cercanos durante una reunión el 25 de marzo de 2018 en Cali.
"La urgencia del viaje era comentar lo que voy a mencionar que iban a iniciar un trabajo que denominarían Carpetas. Pregunté en qué consistía ese trabajo y mencionó Quiroga que estaban buscando números de cédula de personas de la política y del gabinete de Santos, incluido Juan Manuel Santos", declaró Pinzón.
Los vínculos internacionales: DEA e inteligencia ecuatoriana
El coronel Salinas reveló que puso a prueba las capacidades de la hacker ante un funcionario de la DEA, quien quedó impresionado cuando Pinzón logró ubicar el teléfono de su esposa en la embajada de Estados Unidos en Rusia. "Esa foto solo la conoce mi señora y yo, nadie más. No te lo puedo creer. Lo que tú tienes ahí es un diamante", habría dicho el agente norteamericano según el relato de Salinas.
Posteriormente, la hacker habría ayudado a localizar al hijo desaparecido de un oficial militar estadounidense en Rusia, encontrándolo finalmente en un parque en Cincinnati, Estados Unidos.
También se revelaron contactos con la inteligencia ecuatoriana, que habría usado los servicios de la hacker para tratar de dar con el paradero del guerrillero disidente alias Guacho. Pinzón describió reuniones entre Salinas, Guatibonza y supuestos militares ecuatorianos, incluyendo viajes a Quito para ofrecer servicios de inteligencia.
El caso Benedetti y las carpetas "Barbas" y "Gordos"
Los testimonios también detallan el trabajo realizado para el senador Armando Benedetti, quien habría pagado al menos 4 millones de pesos para hacer seguimientos a los abogados Jaime Lombana, Jaime Granados y al fiscal Néstor Humberto Martínez. La información recopilada se almacenaba en carpetas identificadas como "Barbas" y "Gordos".
"Madero me entrega el número de Lombana, que lo que quiere Benedetti, cualquier punto que tiene Lombana que lo desprestigie, si tiene algún nexo con el cartel de la toga, si era gay", declaró Salinas sobre los seguimientos con los que el senador supuestamente pretendía enlodar al jurista.
El agente del CTI que amenazó a la hacker
Uno de los aspectos más inquietantes revelados por Pinzón involucra a un supuesto funcionario del CTI llamado Álex Chamorro, quien la habría obligado a realizar trabajos ilegales que incluían temas políticos, acciones para favorecer organizaciones de narcotráfico e incluso espiar a sus propios compañeros de la Fiscalía.
"Me dijo que si yo quería mandar a asustar a las personas, que él tenía gente allá en Ipiales y que él se encargaba de eso, que la gente que él tenía no era gente de asustar, sino de desaparecer al que fuera", relató la hacker sobre sus primeros encuentros con Chamorro.
Actualización judicial y consecuencias
Mediante sentencia de primera instancia del 10 de abril de 2025, el Juzgado 35 Penal del Circuito de Bogotá absolvió a Carlos Eduardo Arenas Valero, Julián Villaraga y Humberto Guatibonza de los cargos de los que los acusó la Fiscalía. Esta decisión fue apelada por la Fiscalía, pero solamente respecto a la absolución de Humberto Guatibonza, por lo que el proceso subió al Tribunal Superior de Bogotá, autoridad que declaró la preclusión del caso por prescripción.
Las revelaciones contenidas en estas declaraciones judiciales exponen no solo la magnitud de esta red de espionaje ilegal, sino también los profundos vínculos entre funcionarios públicos, militares retirados y actores políticos en operaciones que violaron sistemáticamente los derechos fundamentales de centenares de ciudadanos colombianos.