El arsenal militar del CJNG: cómo el ejército privado de 'El Mencho' desafió al Estado mexicano
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', en Tapalpa, Jalisco, desveló la magnitud de un aparato criminal que durante más de una década acumuló un arsenal comparable al de fuerzas militares profesionales. La operación que terminó con la vida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desencadenó una ola de violencia que afectó a 20 estados mexicanos.
Un enfrentamiento de proporciones bélicas
En la madrugada del 21 de febrero, la tranquilidad habitual de Tapalpa, pueblo mágico de Jalisco, se quebró con el estruendo de helicópteros militares y detonaciones sostenidas durante horas. El operativo contra el narcotraficante más buscado de Latinoamérica, sobre quien pesaba una recompensa de 10 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos, tuvo un costo humano considerable: 25 militares fallecieron en el enfrentamiento, mientras que del lado del cártel cayeron cinco integrantes durante el combate y otros tres resultaron gravemente heridos, falleciendo posteriormente.
El secretario de Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla, describió el ataque como "realmente muy violento", mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que la operación contó con intercambio de información con Estados Unidos, pero bajo principios de respeto a la soberanía y cooperación sin subordinación.
Un arsenal propio de guerra convencional
Lo que las autoridades encontraron al término del operativo expuso una realidad que pocos países enfrentan dentro de su territorio: un ejército paramilitar privado capaz de desafiar abiertamente a las fuerzas del Estado. Entre el material incautado se contabilizaron:
- Fusil Barrett de alto calibre
- Granadas de mortero
- Dos lanzacohetes
- Ocho vehículos
Sin embargo, este inventario representa apenas una fracción de lo que el CJNG acumuló durante años. Informes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) documentan un arsenal que incluye:
- Fusiles Barrett calibre .50, capaces de perforar blindajes y dañar aeronaves
- Lanzacohetes RPG-7 de fabricación soviética
- Ametralladoras tácticas y granadas
- Dispositivos explosivos improvisados
- Drones adaptados para ataques de precisión, según reportes de la DEA
Los lanzacohetes rusos: símbolo de militarización
Las armas que mejor simbolizan la militarización del CJNG son los RPG-7, lanzagranadas propulsados por cohete de origen soviético. Introducidos en las fuerzas armadas de la URSS en los años sesenta, han sido utilizados en conflictos desde Afganistán hasta Ucrania. Su capacidad para neutralizar tanques, vehículos blindados y aeronaves los convirtió en el arma predilecta de grupos armados irregulares en todo el mundo.
El CJNG los adquirió en el mercado negro a precios entre 900 y 2.000 dólares por unidad. No fueron elementos decorativos: el 1 de mayo de 2015, un RPG fue utilizado para derribar el helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana durante la Operación Jalisco, frustrando el intento de captura de El Mencho.
Los "monstruos": blindados artesanales para guerra urbana
Tan representativos como los lanzacohetes son los vehículos blindados artesanales que el CJNG perfeccionó durante años, conocidos como "monstruos". Construidos sobre camionetas de alto tonelaje, estas unidades están reforzadas con:
- Placas de acero calibre militar
- Torres para tiradores
- Escotillas para disparar desde el interior
- Sistemas de luces policiales
- Llantas de uso táctico
Fue precisamente con este tipo de armamento que en 2020 el cártel ejecutó el ataque contra Omar García Harfuch, entonces jefe de seguridad de la Ciudad de México, quien sobrevivió y años después, como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, impulsó el operativo que culminó con la muerte de El Mencho.
De policía municipal a líder del narco global
La trayectoria de Oseguera Cervantes refleja las contradicciones del Estado mexicano. Nacido en 1966 en Aguililla, Michoacán, inició su carrera delictiva vendiendo drogas en Estados Unidos. Tras ser deportado en 1992, trabajó como policía municipal en Tomatlán, Jalisco, antes de incorporarse al crimen organizado.
Fortalecido por su alianza con Los Cuinis, familia de su esposa, fundó el CJNG y lo transformó en algo cualitativamente distinto al narcotráfico tradicional: implementó una estructura piramidal altamente jerarquizada y un modelo de expansión similar al de franquicias que le permitió extenderse a cinco continentes, dominando especialmente el tráfico de fentanilo.
237 ataques en 20 estados: el país en llamas
La noticia del abatimiento desencadenó una respuesta coordinada que evidenció la extensión territorial del cártel. En las horas posteriores al operativo se registraron 237 hechos violentos en 20 estados, incluyendo:
- Bloqueos carreteros masivos
- Incendios de comercios y bancos del Bienestar
- Agresiones directas a militares
- Fuga del penal de Puerto Vallarta con un custodio muerto y 10 reos evadidos
Jalisco concentró la mayor parte de la violencia, con siete agresiones directas y 45 bloqueos, mientras que Michoacán reportó 33 bloqueos y múltiples ataques a personal militar y policial. Los analistas interpretan la reacción inmediata del Grupo de Élite del cártel como una señal de continuidad y demostración de fuerza durante el reacomodo del liderazgo.
La pregunta que ahora recorre los círculos de seguridad de México y Washington es si el país puede esperar más violencia al continuar presionando contra los cárteles. Sin embargo, el costo de no haberlo hecho ya había quedado demostrado durante décadas. La era de El Mencho terminó en Tapalpa, pero lo que viene después aún no tiene nombre.