La estructura financiera del CJNG al descubierto: pagos a autoridades y sueldos criminales
Registros contables hallados en una cabaña utilizada por Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), revelan con detalle minucioso la estructura financiera de esta organización criminal. Los documentos, obtenidos por EL UNIVERSAL, muestran ingresos millonarios por venta de drogas, sistemáticos pagos de sobornos a autoridades y sueldos regulares a halcones y sicarios en diversos municipios de Jalisco.
Registros manuales y digitales de actividades ilícitas
Los documentos fueron elaborados tanto a mano como en computadora, registrando de manera diaria, semanal y mensual las operaciones del cártel. Estos papeles demuestran el control que mantiene la organización sobre actividades ilícitas en localidades como Tapalpa, Villa Purificación, San Gabriel, Chiquilistán, Casimiro Castillo, Sayula, Cuahutitlán, Mascota, Atenguillo y Mixtlán, además de otros estados mexicanos donde ejercen dominio criminal.
Entre los registros más reveladores se encuentra una hoja escrita de puño y letra con fecha 1 de diciembre de 2025, donde se asienta un gasto de 300.000 pesos atribuido a Hugo César Macías Ureña, 'El Tuli', operador financiero de El Mencho quien falleció durante un operativo militar en Autlán de Navarro. El documento también menciona a otros importantes lugartenientes como Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán ('El Sapo'), Luis Miguel Pelayo ('El Meño'), Francisco Javier Gudiño Haro ('La Gallina') y Jesús Ambriz Cano ('El Yogurt'), todos con asignaciones económicas específicas.
Sobornos sistemáticos a autoridades de seguridad
La narconómina evidencia pagos regulares a diversas instancias de seguridad pública. En diciembre de 2025, se registraron transferencias como "650.000 pago GN Mich Picten", "75.000 GN Autlán", "20.000 Guachito pasa datos" y "15.000 PGR", demostrando una red de corrupción institucionalizada. En Tapalpa específicamente, el cártel destinó 138.000 pesos mensuales a la policía municipal, cantidad que representa aproximadamente el 20% de la nómina total de la comisaría de Seguridad Pública según datos oficiales.
Los municipios colindantes también aparecen en los registros: 46.000 pesos para la policía de Atemajac de Brizuela y 86.000 pesos para Chiquilistlán, donde esta última cantidad equivale a casi un tercio del presupuesto mensual que el ayuntamiento destina a sus agentes.
Ganancias millonarias y estructura salarial criminal
Solamente en diciembre de 2025, El Mencho reportó ganancias por 8.781.353 pesos provenientes de la venta de marihuana, cocaína, metanfetamina y fentanilo, además del control de máquinas tragamonedas en Tapalpa. Para mantener la operación criminal en este municipio durante ese mismo mes, el cártel invirtió 1.389.690 pesos en gastos operativos.
La estructura salarial del CJNG en Tapalpa incluía:
- Entre 30 y 32 halcones (vigilantes) con sueldos semanales de 2.500 a 3.000 pesos
- 26 "muchachos de choke" (pistoleros) con 4.000 pesos semanales
- Un comandante con 6.000 pesos semanales
Los gastos operativos también contemplaban partidas para gasolina de vehículos, renta de bases de operación, despensas alimenticias, reparaciones mecánicas y gastos generales de logística.
Transacciones en dólares y regalos suntuosos
Un documento separado titulado "gastos en dólares" correspondiente a diciembre de 2025 revela transferencias internacionales significativas: 2 millones de dólares destinados a 'Mono Flako', 600.000 dólares en "regalos de nietos" y 98.000 dólares asociados al alias 'Güereja'. Estas cifras evidencian la capacidad transnacional del cártel y su sofisticación financiera para mover capitales a través de fronteras.
Los registros contables del CJNG, ahora en manos de autoridades, proporcionan una ventana sin precedentes a las operaciones económicas de una de las organizaciones criminales más poderosas de México. La meticulosidad de estos documentos refleja no solo la escala de sus operaciones ilícitas, sino también la sistematicidad con que corrompían instituciones públicas y mantenían una estructura paramilitar con pagos regulares a sus integrantes.



