La Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos ha proporcionado nueva información sobre el caso de Alex Saab, el empresario colombiano y exministro venezolano que enfrenta acusaciones por conspiración para lavar dinero. Según las autoridades estadounidenses, Saab habría participado en una red internacional de corrupción que involucraba contratos de alimentos y negocios relacionados con petróleo venezolano.
Comparecencia ante la corte federal de Miami
Alex Saab, de 55 años, compareció ante una corte federal en Miami tras ser deportado desde Venezuela hacia Estados Unidos. La acusación, presentada en el Distrito Sur de Florida, lo señala como presunto testaferro del presidente venezolano Nicolás Maduro. Se le imputa haber formado parte de una red de corrupción ligada al programa Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), creado para suministrar alimentos a poblaciones vulnerables en Venezuela.
Detalles del esquema de lavado de dinero
La investigación sostiene que Saab y sus presuntos cómplices obtuvieron contratos millonarios mediante sobornos a funcionarios venezolanos. Para ocultar el verdadero origen de los alimentos importados desde Colombia y México, habrían utilizado empresas fantasma, facturas fraudulentas, registros de envío falsificados y documentación adulterada. Según la DEA y el Departamento de Justicia, este esquema permitió desviar cientos de millones de dólares destinados a programas sociales. Parte del dinero era transferido a través de bancos estadounidenses para ocultar su origen ilícito.
Expansión del esquema tras las sanciones económicas
Las autoridades señalaron que la presunta conspiración se expandió después de las sanciones económicas impuestas a Venezuela desde 2019. Saab y sus asociados habrían aprovechado sus vínculos con funcionarios del gobierno para acceder a miles de millones de dólares en petróleo perteneciente a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Este petróleo supuestamente era comercializado bajo falsas pretensiones para continuar financiando el esquema CLAP y ocultar recursos ilícitos mediante el sistema financiero estadounidense.
Posible condena y presunción de inocencia
El Departamento de Justicia indicó que Saab enfrenta cargos por conspiración para lavar dinero. De ser encontrado culpable, podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión federal. Sin embargo, las autoridades estadounidenses recalcaron que el empresario es considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario en el proceso judicial que avanza en Miami.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, aseguró que las autoridades estadounidenses investigaron durante años las redes financieras vinculadas a Saab y al régimen venezolano. En un comunicado, el Departamento de Justicia afirmó: "Gracias a los esfuerzos del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional, Alex Saab será procesado y considerado plenamente responsable bajo la ley estadounidense por su presunto papel en este esquema".



