Estados Unidos ejecuta nuevo bombardeo letal contra embarcación de narcotráfico en aguas internacionales
Nuevo bombardeo de EE.UU. a embarcación de narcotráfico en aguas internacionales

Estados Unidos intensifica campaña militar contra el narcotráfico con nuevo ataque letal

Las fuerzas armadas de Estados Unidos confirmaron este lunes 9 de febrero de 2026 un nuevo bombardeo contra una embarcación que, según sus informes, transportaba drogas hacia Norteamérica. Este ataque se enmarca dentro de la extensa campaña contra el narcotráfico impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que ha desplegado operaciones militares tanto en el Caribe como en el Pacífico desde agosto de 2025.

Detalles del operativo militar

El Comando Sur de Estados Unidos, bajo la dirección del general Francis L. Donovan, ejecutó lo que denominó un "ataque cinético letal" contra lo que calificó como una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas. Según la información oficial, la inteligencia militar confirmó que la nave transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y participaba activamente en operaciones de tráfico de drogas.

El balance del ataque dejó dos tripulantes fallecidos y un sobreviviente, quien fue rescatado mediante la activación inmediata del sistema de búsqueda y rescate de la Guardia Costera estadounidense. Este incidente eleva a más de 35 los ataques letales ejecutados por las fuerzas estadounidenses en aguas internacionales durante los últimos meses.

Creciente controversia y falta de transparencia

La estrategia militar de la administración Trump ha generado crecientes dudas y críticas desde múltiples frentes:

  • El Congreso estadounidense ha cuestionado la legalidad y procedencia de estos ataques
  • Grupos de derechos humanos han denunciado la falta de pruebas sobre la pertenencia de las embarcaciones a carteles de drogas
  • Algunos tribunales han comenzado a examinar la legalidad de estas operaciones

Hasta la fecha, el gobierno de Trump no ha presentado evidencia concreta que demuestre que las más de 120 personas fallecidas en estos bombardeos pertenecían efectivamente a organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. Esta falta de transparencia ha alimentado las críticas hacia una campaña que algunos legisladores consideran carente de supervisión adecuada.

Marco legal y expansión de operaciones

La administración Trump ha establecido un marco legal particular para justificar estas operaciones militares. El presidente ha declarado que Estados Unidos enfrenta un "conflicto armado interno" contra el tráfico de drogas, catalogando a los presuntos miembros de carteles como "combatientes ilegales". Esta clasificación permite a las fuerzas armadas actuar sin necesidad de la aprobación previa del Congreso, otorgando amplios márgenes de maniobra operativa.

Las operaciones se han centrado principalmente en el bombardeo de lanchas rápidas que, según las autoridades estadounidenses, transportan drogas hacia territorio norteamericano. En total, se han atacado al menos 38 embarcaciones, generando un saldo trágico de aproximadamente 128 fallecidos.

Interrogantes pendientes y citaciones congresionales

Ante la magnitud y frecuencia de estos ataques, el Congreso estadounidense ha citado a funcionarios militares para que ofrezcan mayores detalles sobre los operativos. Durante estas comparecencias, algunos agentes han reconocido ante los legisladores que desconocen la identidad completa de todas las personas afectadas por los bombardeos.

Se ha revelado además que, inicialmente, estas acciones en aguas internacionales tenían como objetivo adicional el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, quien fue detenido junto a su esposa el pasado 3 de enero. Esta revelación añade complejidad a una estrategia militar cuyos alcances y objetivos continúan siendo objeto de intenso debate tanto a nivel nacional como internacional.

La administración Trump suele compartir los videos de estos bombardeos en sus redes sociales oficiales, una práctica que ha generado tanto apoyo como críticas por lo que algunos consideran una exhibición innecesaria de fuerza militar. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta campaña y sus implicaciones para el derecho internacional y los derechos humanos.