Familias llegaron entre escombros a buscar señales de sus seres queridos tras el atentado que dejó 19 muertos en el Cauca. La explosión de un cilindro bomba lanzado el sábado por presuntos disidentes de las Farc en un tramo de la Vía Panamericana, en el departamento colombiano del Cauca, dejó 19 muertos, todos civiles, y decenas de heridos.
Escenas de dolor en Cajibío
El atentado guerrillero con un cilindro bomba ocurrido en la Vía Panamericana, en el sector de El Túnel, municipio de Cajibío (Cauca), dejó escenas de profundo dolor este domingo. Familias abrazadas frente a vehículos destruidos, pobladores en silencio y rastros de sangre sobre la carretera reflejan la tragedia que dejó 19 muertos, todos civiles, y decenas de heridos. Horas después de la explosión, en la zona aún permanecían pertenencias regadas entre la tierra removida y los restos de automotores destrozados por la onda expansiva.
Familiares buscan pistas entre los restos
Algunos allegados llegaron al lugar con la esperanza de encontrar objetos que les permitan identificar a sus familiares. Frente a uno de los vehículos destruidos, varias personas permanecían abrazadas mientras observaban lo que quedó tras la detonación. A pocos metros, habitantes del sector caminaban en silencio entre pedazos de metal, vidrios rotos y tierra levantada por la explosión.
“No sé cómo salimos vivos”
Mario Guerrero, conductor que sobrevivió al ataque, relató los segundos de terror que vivió mientras transitaba por la vía. “Venía en una fila de carros. Una chiva iba a mi lado y trató de adelantar. Cuando aceleré sentí la explosión y salimos volando”, contó. El hombre explicó que el bus escalera quedó en el centro de la detonación y terminó partido en dos. “Yo creí que eso duró mucho tiempo, pero fueron segundos. No sé cómo salimos vivos, eso fue la gracia de Dios”, agregó.
Un cráter partió la Vía Panamericana
La explosión dejó un enorme cráter de unos diez metros de profundidad que atraviesa completamente la calzada. Desde primeras horas del domingo, maquinaria pesada trabajaba para remover tierra y rellenar el hueco, con el objetivo de reabrir el paso en esta importante conexión entre Popayán y otras ciudades del suroeste del país. Mientras tanto, decenas de personas cruzaban a pie bordeando el cráter, cargando bolsas o bicicletas, debido al cierre de la carretera.
Tres días de duelo en Cauca
La Gobernación del Cauca decretó tres días de duelo por lo que calificó como un “ataque indiscriminado contra la población civil”. El Ejército atribuyó el atentado a la estructura Jaime Martínez, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las antiguas Farc liderada por alias Iván Mordisco.
Refuerzo militar en el Cauca
Para enfrentar ese deterioro del orden público y la seguridad, que se extiende a los vecinos departamentos de Valle del Cauca y Nariño, el Ministerio de Defensa anunció un refuerzo militar en el Cauca con el despliegue de 13 pelotones de caballería blindados, 12 de infantería y el envío de más unidades policiales a lo largo de la Panamericana. “Los asesinos son los narcoterroristas de las disidencias del cartel de alias Mordisco que delinquen en esta región”, manifestó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez. Las autoridades colombianas atribuyen este ataque a la columna Jaime Martínez, dirigida por Iván Idrobo Arredondo, alias Marlon, por quien desde ayer ofrecen una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos. La Jaime Martínez hace parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las Farc, dirigida por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, por quien el Gobierno ofrece también una millonaria recompensa.



