Trump convoca cumbre militar contra narcotráfico en América Latina y refuerza doctrina Monroe
Trump lidera alianza militar latinoamericana contra carteles de droga

Trump impulsa alianza militar hemisférica contra el narcotráfico en cumbre de Miami

El expresidente estadounidense Donald Trump convocó este sábado a un grupo selecto de líderes latinoamericanos en su club de golf de Miami, donde instó a fortalecer la cooperación militar regional para combatir a los cárteles del narcotráfico y reafirmar el liderazgo de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

Un llamado a la acción militar conjunta

"Todos los líderes aquí presentes comparten la convicción de que no podemos ni toleraremos más la anarquía en nuestro hemisferio", declaró Trump durante la Cumbre 'Escudo de las Américas'. El expresidente fue contundente al afirmar que "la única manera de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestras fuerzas armadas", exigiendo a los países participantes que utilicen sus ejércitos en esta lucha compartida.

La reunión estratégica formó parte de un esfuerzo más amplio para consolidar la cooperación en seguridad regional antes del encuentro que Trump mantendría en abril con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín. La cumbre también buscaba reforzar el apoyo a las operaciones antidrogas de la administración estadounidense tras eventos recientes en Venezuela.

Críticas a México y ausencias notables

Durante su intervención, Trump lanzó duras críticas contra la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, acusándola de rechazar su propuesta para que Estados Unidos erradique directamente los cárteles que operan en territorio mexicano. "Los cárteles gobiernan México", afirmó el expresidente. "No podemos permitir eso".

La cumbre presentó notables ausencias, ya que países con destacados líderes de izquierda como México, Colombia y Brasil no participaron en el encuentro. Esta exclusión generó comparaciones con la Cumbre de las Américas, donde tradicionalmente se debatía sobre la inclusión de gobiernos como los de Cuba y Venezuela.

La sombra del conflicto con Irán y la Doctrina Monroe renovada

El evento se desarrolló bajo la sombra de la guerra con Irán, que comenzó apenas una semana antes y ya había convulsionado los mercados financieros globales. Trump adelantó su participación en la cumbre y limitó sus interacciones a breves sesiones fotográficas, lo que generó malestar entre algunos de sus homólogos latinoamericanos.

La administración Trump ha defendido abiertamente el dominio estadounidense en el hemisferio occidental, donde China ha consolidado su presencia mediante inversiones en infraestructura, energía y manufactura. Como parte de lo que el expresidente ha denominado la "Doctrina Donroe" -una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe del siglo XIX- Trump ha presionado a los países latinoamericanos para que se alineen con Washington en lugar de con Pekín.

Firmas y compromisos regionales

Los líderes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago firmaron una carta conjunta que afirma el derecho de los países a diseñar sus propios destinos libres de interferencias externas. El documento también enfatizó la importancia de los principios democráticos y la empresa privada como pilares del desarrollo regional.

Estados Unidos anunció previamente el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Caracas, aunque permanecía incierta la participación venezolana en la cumbre. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, había recibido días antes una delegación estadounidense encabezada por el secretario del Interior, Doug Burgum.

Contraofensiva ante la influencia china

La coalición acordó trabajar en el desarrollo de estrategias para abordar el narcoterrorismo y la migración masiva, aunque los funcionarios proporcionaron pocos detalles específicos sobre los objetivos concretos más allá de la cooperación en seguridad para operaciones militares en el Caribe y el Pacífico Oriental.

Las acciones de la administración Trump han incluido medidas concretas para contrarrestar la influencia china en la región:

  • Panamá rescindió un contrato con Pekín para operar sus puertos estratégicos
  • Ecuador anunció operaciones militares antidrogas conjuntas con fuerzas estadounidenses
  • Estados Unidos impuso restricciones de visado a funcionarios chilenos vinculados a proyectos chinos
  • Tras la inauguración por China de un puerto en Perú, Washington respondió con un plan de 1.500 millones de dólares para una base naval cercana

"Como la situación en Venezuela y Cuba debería dejar claro bajo nuestra nueva doctrina, no permitiremos que la influencia extranjera hostil se afiance en este hemisferio", declaró Trump, refiriéndose explícitamente al Canal de Panamá como zona de interés estratégico.

Cuestionamientos internos y desafíos estratégicos

Las delegaciones participantes expresaron cierta frustración por lo que consideraron una falta de planificación y preparación por parte de la Casa Blanca y el Departamento de Estado. Esta percepción se vio reforzada por la decisión de Trump, apenas días antes de la cumbre, de despedir a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y nombrarla enviada especial a la iniciativa Escudo de las Américas.

Expertos como Benjamin Gedan, investigador principal del Centro Stimson, señalaron que existe un "verdadero desajuste entre la agenda estadounidense para América Latina y lo que los propios latinoamericanos esperan obtener de sus socios internacionales". Gedan añadió que "los líderes latinoamericanos están mucho más centrados en intentar superar este prolongado período de lento crecimiento y la frustración pública por la mala gobernanza".

El enfoque ideológico de la cumbre, que excluyó a países con gobiernos de izquierda, podría según los analistas socavar los esfuerzos a largo plazo para frenar la influencia china en la región, planteando interrogantes sobre la sostenibilidad de esta estrategia de compromiso regional.