Alarma por la seguridad aérea en Colombia: llamado urgente
Alarma por la seguridad aérea en Colombia

Alarma por la seguridad aérea en Colombia: un llamado urgente

No se trata de alarmismo ni de sembrar pánico. Es una exigencia ciudadana, con informes en mano, dirigida a la Aeronáutica Civil y al Ministerio de Transporte por la alarmante situación de la seguridad aérea en el aeropuerto El Dorado de Bogotá.

Investigaciones de Red Más Noticias, Noticias RCN y La FM revelan que el país se ha salvado de una tragedia aérea de grandes proporciones gracias a circunstancias casi milagrosas.

Episodios como el de un helicóptero militar que se atravesó en pistas civiles causan revuelo momentáneo, pero los correctivos no llegan. Desde entonces, han ocurrido múltiples incidentes graves sin decisiones de fondo.

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Es tan irresponsable la normalización de estos hechos que el último episodio, con un avión de Wingo, solo se conoció por la labor investigativa de Red Más. Las aerolíneas no son las culpables.

Diez frentes de preocupación

Los problemas se agrupan en diez grandes capítulos:

  1. Equipos dañados, obsoletos y con fallas permanentes, incluidos radares en Bogotá y otras ciudades.
  2. Insuficiencia documentada de controladores aéreos, cerca de 80 faltantes.
  3. Ausencia de protocolos adecuados para comunicación entre torres y sincronización de aeronaves militares y civiles.
  4. Precariedad de equipos de rescate y bomberos.
  5. Insuficiencia presupuestal.
  6. Procesos de planeación y gestión administrativa deficientes, con falta de coordinación entre concesiones.
  7. Ausencia de protocolos relevantes.
  8. Crecimiento de pasajeros sin las adecuaciones técnicas necesarias.
  9. Inadecuada gestión de slots, aunque la presión mediática detuvo un proceso delirante.
  10. Inestabilidad en la dirección de la Aerocivil, con dudas sobre la idoneidad del director.

Con respeto, sorprende la pasividad de los incumbentes: el desdén en la Aerocivil, la intermitencia del Ministerio de Transporte, el desgano de los órganos de control y la minimización desde la Casa de Nariño.

Señores: está en juego la vida de los pasajeros. ¿Qué más requieren para actuar? ¿Qué más debe pasar para que adopten correctivos urgentes?

Dos notas finales

1. Informe de la Unidad Investigativa: Mientras se escribía esta columna, el informe de la Unidad Investigativa de este diario suma más interrogantes y sombras sobre la Aerocivil. Sin prejuzgar, los órganos de investigación deben intervenir con prontitud.

2. Radar de Rionegro/Medellín: El viernes, en un vuelo a Medellín, el capitán informó que no se podía aterrizar por un problema de radar. Tras vueltas en Antioquia, se autorizó la aproximación. Si la autorización se demoraba dos o tres minutos más, el avión debía regresar a Bogotá. El problema de radares no es solo de Bogotá, también en Medellín. Exigimos explicaciones.

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