Una contundente ofensiva policial en Bucaramanga y su área metropolitana ha desmantelado una peligrosa red criminal conocida como la 'mafia del tusi', vinculada a los grupos delincuenciales Tren de Aragua, Los del Sur y Los Búcaros. Las autoridades ejecutaron 15 diligencias de registro y allanamiento que resultaron en 11 capturas por orden judicial y 2 en flagrancia.
Imputaciones en cárceles
La Fiscalía también imputó cargos a 10 integrantes que se encuentran recluidos en centros penitenciarios, lo que demuestra que el control de estas organizaciones se extiende más allá de las calles. Entre los líderes identificados figuran alias 'Brayan' del Tren de Aragua, alias 'Italiano' de Los del Sur, y los cabecillas de Los Búcaros, alias 'Pechuga' y 'Arenita'. Asimismo, fueron capturados alias 'Caleño' y alias 'Carlos', señalados como coordinadores de zona del Tren de Aragua, responsables de dinamizar homicidios y tráfico de drogas en Bucaramanga, Piedecuesta y Floridablanca.
Declaraciones de las autoridades
El general William Quintero Salazar fue contundente: 'Con esta operación seguimos demostrando la contundencia de nuestras capacidades institucionales para combatir las estructuras criminales que afectan la tranquilidad de los ciudadanos'.
Esclarecimiento de homicidios
El balance investigativo es revelador: se lograron esclarecer 20 homicidios, con un total de 26 víctimas, atribuidos a estas organizaciones. Además, se incautaron marihuana, cocaína y celulares utilizados para coordinar las actividades ilícitas.
El negocio del tusi
Una de las estrategias más rentables de estas mafias es la venta de Tusi (cocaína rosada) en bares y establecimientos nocturnos. Según las autoridades, esta droga sintética se distribuye en pequeñas dosis que generan altos ingresos y permiten a las estructuras financiar sicariatos y expandir su control territorial.
Operación 'Fortaleza'
La operación 'Fortaleza' no solo golpeó las finanzas criminales, sino que también expuso cómo estas organizaciones se adaptan y diversifican sus negocios ilícitos, manteniendo vínculos desde las cárceles y utilizando la venta de drogas de diseño como motor de su economía ilegal.



