Detención violenta en Usme por suplemento deportivo desata escándalo de abuso policial
Un presunto caso de abuso policial con tintes de tortura ha conmocionado a Bogotá tras viralizarse en redes sociales. Los hechos, denunciados por la concejala Heidy Sánchez Barreto del Pacto Histórico, ocurrieron el pasado 3 de marzo alrededor de las 9:40 p.m. en el barrio Santa Librada de la localidad de Usme, al sur de la capital.
Control de identidad que derivó en violencia desmedida
Según el relato detallado por la concejala, un joven que aparentemente salía de un gimnasio fue interceptado por dos uniformados para un control de identidad. Aunque el ciudadano no portaba su documento físico en ese momento, ofreció medios alternativos para identificarse. Sin embargo, los agentes procedieron a registrar sus pertenencias personales sin justificación aparente.
La situación escaló rápidamente cuando los oficiales encontraron entre sus efectos un tarro de creatina, un suplemento nutricional ampliamente utilizado por deportistas y completamente legal. Los policías calificaron el producto como una "sustancia rara" y, basándose en este argumento, anunciaron la detención del joven de manera agresiva.
Uso excesivo de fuerza y traslado al CAI
Testigos presenciales afirmaron que los agentes comenzaron a empujar al joven y utilizaron un dispositivo táser en repetidas ocasiones, a pesar de que no existía una situación de peligro que justificara tal nivel de fuerza. El operativo se reforzó minutos después con la llegada de más patrullas y motorizados, incrementando la intimidación sobre el detenido.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, fue sometido con violencia excesiva durante el arresto, llegando a ser ahorcado, golpeado y electrocutado de manera reiterada por los uniformados. Posteriormente, fue trasladado al CAI Monteblanco, donde según su relato continuaron las agresiones físicas.
Tortura y amenazas dentro de la estación policial
En el CAI Monteblanco, el joven denunció haber recibido amenazas directas sobre su integridad física si volvía a encontrarse con los agentes involucrados. Además, reportó la desaparición temporal de su teléfono celular, el cual estaba bajo custodia policial. Los uniformados solo accedieron a devolver el dispositivo cuando el afectado les advirtió que el aparato tenía activo el sistema de ubicación.
"El ciudadano fue dejado en libertad alrededor de las 5 de la mañana del día siguiente, tras pasar toda la noche bajo custodia oficial", detalló la concejala Sánchez en su denuncia pública.
Repercusiones y falta de respuesta institucional
Este caso ha despertado una ola de indignación en redes sociales, con numerosos cuestionamientos sobre:
- Los protocolos de actuación policial
- El desconocimiento técnico de los agentes ante sustancias legales de uso común
- La presunta normalización de la violencia institucional
- La falta de capacitación sobre suplementos deportivos básicos
Al cierre de esta edición, la Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog) no había respondido a las solicitudes de información sobre el caso. Se espera que en las próximas horas emitan un pronunciamiento oficial ante las graves acusaciones de uso desmedido de la fuerza y posibles actos de tortura.
La concejala Heidy Sánchez Barreto mantiene su exigencia de investigación exhaustiva y sanción para los responsables, mientras organizaciones de derechos humanos han comenzado a monitorear el desarrollo del caso que ha expuesto nuevamente las preocupantes dinámicas de abuso policial en la capital colombiana.
