El sonido de las ráfagas rompió la calma en la zona rural de Urrao, Antioquia. Lo que era un despliegue operativo terminó en un feroz enfrentamiento que hoy enluta a varias familias y pone en evidencia la compleja situación de orden público en la región. El choque entre el Ejército Nacional y el Clan del Golfo dejó un saldo de cuatro presuntos integrantes de la organización criminal abatidos, pero también el doloroso reporte de dos soldados que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.
Detalles del operativo militar
Las tropas del Batallón de Infantería Liviana N.º 11 “Cacique Nutibara” se encontraron de frente con la subestructura “Edwin Román Velásquez Valle”. En medio del fuego cruzado, la prioridad fue la protección de la zona, aunque el costo humano de la jornada resultó elevado para ambas partes. Los uniformados mantenían operaciones de control territorial cuando fueron atacados por integrantes del grupo armado organizado, desencadenando un combate que se extendió por varias horas.
Heridos y traslados aéreos de emergencia
La violencia del combate no discriminó y alcanzó a la población civil. Dos ciudadanos resultaron heridos durante el accionar del grupo armado, lo que obligó a una respuesta inmediata de los organismos de socorro. Tras recibir las primeras curaciones en el Hospital de Urrao, se activó una operación aérea coordinada entre el Ejército y la Fuerza Aérea Colombiana para trasladarlos a centros médicos de mayor complejidad, dada la gravedad de sus lesiones. Por otro lado, en las filas de la institución también se reportaron afectaciones. Además de los dos soldados caídos, otros dos uniformados terminaron con heridas y ya se encuentran bajo supervisión médica profesional.
Incautación de material de guerra
Tras el cese de los disparos, el registro del área permitió a las autoridades incautar material de guerra e intendencia que pertenecía a la organización criminal. Este decomiso representa un golpe operativo a la logística de la subestructura que opera en esta zona del departamento, una región estratégica que el Clan del Golfo intenta disputar de forma constante. Entre los elementos incautados se encuentran armas largas, municiones de diferentes calibres, equipos de comunicación y material logístico que habría sido utilizado para financiar actividades ilegales.
Reacción de las autoridades
El Ejército Nacional, al tiempo que lamentó la pérdida de sus hombres, ratificó que la presencia militar en la subregión no dará marcha atrás. Las operaciones continúan activas con un objetivo claro: neutralizar las amenazas de este grupo armado y devolver la tranquilidad a las comunidades locales que hoy viven bajo la sombra del conflicto. La Cuarta Brigada, adscrita a la Séptima División, confirmó que los combates se produjeron en desarrollo de operaciones ofensivas planificadas para desarticular las estructuras criminales que afectan el suroeste antioqueño.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que colabore con información que permita ubicar a otros integrantes de la organización que lograron huir del lugar. Se habilitaron líneas de denuncia anónima y se ofrecieron recompensas para quienes suministren datos que conduzcan a la captura de los responsables de atentar contra la fuerza pública y la población civil. El Ejército reiteró su compromiso con la seguridad y la defensa de los derechos humanos, asegurando que continuará con las operaciones hasta restablecer el orden en la región.



