Un nuevo capítulo protagonizó George Wolfe, el ciudadano de origen ruso y nacionalidad estadounidense que durante más de dos años fue señalado por vecinos de El Poblado, en Medellín, por constantes escándalos de convivencia, fiestas con música a alto volumen y comportamientos agresivos en un exclusivo edificio residencial.
Detención en el aeropuerto de Palmira
Migración Colombia confirmó que el extranjero fue expulsado nuevamente del país luego de ser detectado el domingo 17 de mayo en el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, en Palmira, cuando intentaba abordar un vuelo comercial con destino a Medellín. Según la entidad, Wolfe tenía vigente una prohibición de ingreso a Colombia por 10 años, impuesta en abril pasado tras múltiples denuncias relacionadas con alteraciones al orden público y comportamientos que, según las autoridades, afectaban la convivencia ciudadana en la capital antioqueña.
Ingreso ilegal por Rumichaca
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el ciudadano no registraba ningún movimiento migratorio legal en el país. Las autoridades establecieron que habría ingresado de manera irregular por el paso fronterizo de Rumichaca, en Nariño, para luego desplazarse por tierra hasta Cali e intentar regresar nuevamente a Medellín. La operación se logró gracias a un trabajo articulado entre las regiones Occidente y Antioquia-Chocó de Migración Colombia.
“Este caso demuestra la capacidad de articulación y reacción entre nuestras regionales, lo que nos permitió detectar a una persona que infringe de manera sistemática las normas”, aseguró Gloria Esperanza Arriero, directora de Migración Colombia. Tras confirmar su situación migratoria irregular, el extranjero fue embarcado en un vuelo con destino a Panamá para hacer efectiva su segunda expulsión del territorio colombiano.
Más de dos años de denuncias en El Poblado
George Wolfe se convirtió en una figura polémica en el edificio Málaga, ubicado en el sector de El Poblado, donde residentes denunciaron durante meses megafiestas constantes, música a alto volumen y el presunto ingreso frecuente de personas relacionadas con prostitución. Los vecinos también reportaron comportamientos agresivos contra residentes y personal de seguridad del edificio.
Según las autoridades, la Policía Metropolitana de Medellín le impuso más de 12 comparendos por violaciones al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, pero el extranjero habría ignorado reiteradamente las sanciones y llamados de atención. Ese historial llevó a Migración Colombia a ordenar su expulsión en abril y prohibirle el ingreso al país durante una década.
Autoridades reiteran controles migratorios
Migración Colombia aseguró que continuará fortaleciendo los controles para evitar que extranjeros sancionados vuelvan a ingresar irregularmente al país. “Actuamos de manera contundente frente a quienes desacatan la ley y ponen en riesgo la convivencia ciudadana”, reiteró la directora de la entidad.



