Joven víctima de robo en Bogotá recibe respuesta indignante de la Policía: 'No compren ese celular'
Policía dice a víctima de robo en Bogotá: 'No compren ese celular'

Indignante respuesta policial a víctima de robo en exclusivo bar de Bogotá

La inseguridad en la capital colombiana sigue generando víctimas y casos que exponen fallas en el sistema de protección ciudadana. Valerie Gutiérrez se suma a la larga lista de personas afectadas por la delincuencia tras denunciar que fue drogada y despojada de sus pertenencias luego de salir de un reconocido establecimiento nocturno ubicado en la exclusiva calle 85 de Bogotá.

El relato del robo y la desprotección institucional

Según el testimonio difundido por la propia víctima en redes sociales, la joven alcanzó a enviar un mensaje a un amigo informando que estaban por llegar a la vivienda donde se quedaría con una amiga. Sin embargo, segundos después perdió completamente el conocimiento, presuntamente por efecto de alguna sustancia administrada sin su consentimiento.

"Ustedes nunca se subieron con celular, se me bajan ya", fue la fría respuesta del presunto delincuente cuando las jóvenes, despertadas violentamente por el conductor, reclamaron la desaparición de sus teléfonos móviles.

La respuesta policial que generó indignación

Al rastrear la ubicación de su dispositivo, Valerie descubrió que su iPhone 17 Pro Max aparecía en una bodega situada en la avenida Primera de Mayo. Decidida a recuperar su propiedad, se dirigió al lugar y solicitó apoyo policial.

Lo que ocurrió después dejó a la víctima en estado de shock. Un agente de la Policía Nacional primero preguntó por el color del celular (naranja, según respondió Valerie), y luego le espetó: "Lastimosamente, estamos recomendando que no lo compren, porque se sabe que es el último. Ese celular es dulce para ellos. Lo sentimos mucho".

En conversaciones con medios radiales, la joven relató que los agentes manifestaron no poder hacer nada pese a saber que su celular estaba dentro de la bodega, argumentando falta de una orden judicial de la Fiscalía General de la Nación.

La negligencia en la atención médica

El calvario de Valerie Gutiérrez continuó en el sistema de salud. Tras llegar a su vivienda, su familia solicitó una ambulancia. El personal médico detectó signos compatibles con drogadicción sin consentimiento y recomendó trasladarla inmediatamente a la Clínica Fundación Santa Fe de Bogotá para realizar exámenes toxicológicos.

Sin embargo, la espera se prolongó por horas. Hacia las 7:30 de la noche, la víctima aún permanecía en la sala de espera, con su madre tratando de verificar sus signos vitales. Al consultar por la demora, una trabajadora de la clínica le respondió: "Espera miro en el sistema. Usted es caso cuatro, usted no es tan importante, hay personas con mayor riesgo".

El estado actual del caso

Valerie manifestó que, después de interponer la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación, la Secretaría de Seguridad de Bogotá se comunicó con ella. No obstante, hasta el momento de su testimonio público, no había recibido información sobre la sustancia con la que presuntamente fue drogada, ni sobre avances significativos en la investigación del robo.

Este caso expone múltiples fallas en la cadena de protección ciudadana: desde la vulnerabilidad en establecimientos nocturnos de alto nivel, pasando por respuestas institucionales que victimizan por segunda vez, hasta deficiencias en la atención médica urgente para casos de posible envenenamiento.

La historia de Valerie Gutiérrez se suma a numerosos testimonios que cuestionan la efectividad de las autoridades frente a modalidades delictivas como el "robodroga" y el hurto de dispositivos electrónicos de alta gama, particularmente en zonas exclusivas de la capital colombiana.