Mientras Valledupar vibraba con las notas del acordeón en los días finales del Festival Vallenato, la tragedia irrumpió en el sector conocido como Torres de Nando Marín. Durante la madrugada de este sábado, un procedimiento policial derivó en una gresca de grandes proporciones que cobró la vida de dos personas y dejó un saldo de siete heridos, incluyendo a tres uniformados.
Así inició el enfrentamiento
De acuerdo con el comunicado oficial de la Policía Nacional, los hechos se desencadenaron aproximadamente a las 02:55 de la madrugada. Patrullas de vigilancia acudieron a un establecimiento abierto al público tras una alerta ciudadana sobre un individuo presuntamente armado.
Al intentar realizar el registro personal a un sospechoso que coincidía con la descripción, este se negó al procedimiento. Según las autoridades, el hombre, junto con varios acompañantes, inició una agresión violenta contra los uniformados utilizando armas de fuego y lanzando piedras. “Se generó un escenario de alta tensión que obligó al uso legítimo y proporcional de la fuerza”, detalló la institución.
El balance de las víctimas
La confrontación dejó consecuencias severas para ambas partes:
- Fallecidos: Dos personas perdieron la vida en el lugar de los hechos.
- Uniformados heridos: Dos subintendentes y un patrullero resultaron lesionados. Uno de ellos presenta una herida por arma de fuego, mientras que los otros dos sufrieron contusiones y laceraciones.
- Civiles heridos: Otros cuatro civiles se encuentran bajo observación médica en centros asistenciales del municipio.
Investigaciones en curso
Para garantizar la imparcialidad en el caso, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía asumió los actos urgentes. Los peritos realizaron la inspección técnica del lugar y la recolección de evidencia física para esclarecer lo sucedido.
Paralelamente, la Policía Nacional abrió una indagación preliminar interna para establecer las circunstancias de modo, tiempo y lugar, reiterando su compromiso con la legalidad y los derechos humanos. Este suceso pone una nota amarga al cierre de la festividad más importante del Cesar, en un momento donde la seguridad urbana sigue siendo el principal desafío para las autoridades locales.



