Madre de subintendente secuestrado por ELN exige acción del Gobierno tras nueve meses de cautiverio
En medio del persistente conflicto armado colombiano, historias de secuestro permanecen sin resolverse, agravándose con el paso del tiempo y generando dolor profundo en las familias afectadas. Una de estas situaciones es la del subintendente Frankie Hoyos, quien completa nueve meses en cautiverio del Ejército de Liberación Nacional (ELN), mientras sus seres queridos claman por acciones concretas que faciliten su liberación.
Nueve meses de incertidumbre en Arauca
El 20 de julio marcó el inicio del cautiverio del subintendente Frankie Hoyos, cuando fue secuestrado por el ELN en la vía que conduce desde Tame, Arauca. En ese momento, se desplazaba junto al patrullero Jordi Fabián Pérez, quien también continúa retenido por este grupo armado ilegal. Hoy, tras nueve meses de angustia, la incertidumbre permanece intacta para ambas familias.
La última prueba de supervivencia fue entregada en febrero, y desde entonces no han existido nuevas señales que permitan a los familiares tener claridad sobre la situación de los uniformados. Esta falta de información ha convertido el proceso en un verdadero calvario emocional.
El desgarrador testimonio de una madre
Alba Murcia, madre del subintendente Hoyos, describió estos meses con palabras cargadas de frustración: "Han sido terribles porque hasta el sol de hoy el gobierno no nos ha dado ninguna respuesta para la pronta liberación de mi hijo y de Jordi". Su declaración refleja la desesperación de una familia que siente abandonada por las instituciones estatales.
La situación se complica aún más al considerar los hijos del uniformado. Frankie Hoyos es padre de dos menores: una niña de 12 años y un niño de 3 años, quienes enfrentan la ausencia paterna en medio de una incertidumbre constante. La familia debe navegar el difícil momento de explicar la situación sin contar con respuestas claras del Gobierno.
La difícil comunicación con los hijos
Alba Murcia compartió el doloroso proceso de comunicación con su nieta: "Ha sido muy difícil, muy difícil, tenernos que comunicar con la niña y decirle que no hay respuesta a la pronta liberación de su papá. Es muy difícil decirle, mi amor, el gobierno no nos está ayudando para la pronta liberación de ellos".
La familia asegura que no ha observado acciones contundentes por parte del Estado que acerquen la posibilidad de un regreso seguro. "Nosotros como familia nos sentimos frustrados porque el gobierno no ha puesto la mano para ayudarnos a la pronta liberación de ellos", expresó la madre del subintendente.
Una espera que continúa
Mientras el tiempo avanza inexorablemente, las familias de Frankie Hoyos y Jordi Fabián Pérez continúan esperando una respuesta concreta que permita el regreso a casa de sus seres queridos. Este caso evidencia los desafíos persistentes en materia de secuestro en Colombia, particularmente en regiones como Arauca donde grupos armados como el ELN mantienen presencia activa.
La falta de avances significativos en este caso particular plantea interrogantes sobre los mecanismos de atención a víctimas del conflicto armado y la efectividad de las estrategias gubernamentales para garantizar la liberación de personas secuestradas.



