Posible secuestro de senadora indígena en el Cauca
El equipo de prensa de la senadora Aída Quilcué Vivas, representante del partido Mais, ha denunciado a través de redes sociales un posible secuestro de la congresista de origen indígena. Según el comunicado emitido, la senadora y su esquema de seguridad habrían sido retenidos en el tramo vial que conecta los municipios de Inzá y Totoró, en el departamento del Cauca.
Autoridades indígenas confirman hallazgo preocupante
Líderes y autoridades indígenas de la región han revelado información adicional sobre el caso, indicando que encontraron el vehículo oficial de la senadora completamente vacío, sin rastro de sus ocupantes. Este descubrimiento ha encendido las alarmas en una zona conocida por la presencia de grupos armados ilegales, específicamente las estructuras de la Dagoberto Ramos y el grupo de 'Iván Mordisco'.
Hasta el momento, las autoridades oficiales no se han pronunciado sobre los hechos denunciados, dejando en incertidumbre la situación de la congresista y su equipo de seguridad.
Trayectoria de una líder indígena histórica
Aída Quilcué no es una figura política cualquiera. Con una amplia y reconocida trayectoria en los procesos sociales del Cauca, la senadora ha sido:
- Gobernadora de su resguardo indígena
- Consejera por la Organización Nacional Indígena (ONIC)
- Representante de la CRIC en los diálogos de paz con las extintas FARC
- Contribuyente clave al capítulo étnico del acuerdo de paz final
Desde su plataforma legislativa, Quilcué ha sido una voz constante denunciando el impacto del conflicto armado en las comunidades caucanas. Su compromiso con los derechos humanos y los procesos indígenas la llevó a convertirse en la primera mujer indígena en ocupar una curul en el Congreso colombiano, logro histórico para el movimiento indígena nacional.
Historial de incidentes en la misma zona
Este no es el primer incidente de seguridad que reporta la senadora Quilcué en esta región. El 15 de agosto de 2025, la congresista denunció un supuesto hostigamiento por parte de miembros del Ejército Nacional, situación que llevó a la Procuraduría General a iniciar una indagación preliminar.
La vulnerabilidad de Quilcué tiene antecedentes personales profundos: fue declarada víctima y recibió reparación por parte del Estado colombiano tras el asesinato de su esposo, Edwin Legarda, en el año 2008. Según investigaciones, miembros del Ejército habrían estado involucrados en este crimen que marcó su vida personal y su lucha política.
En sus propias palabras, durante la ceremonia del premio nacional de derechos humanos en 2021, la senadora reconoció: "Quiero agradecer de manera especial al proceso de la Guardia Indígena del Cauca y a los guardias que han dedicado su vida a defender la vida y el territorio. Ellos fueron quienes me llamaron para postularme a esta nominación, no es personal, es una nominación que obedece a muchas luchas históricas y reivindicaciones que ha hecho el movimiento indígena".
La posible desaparición de Aída Quilcué representa no solo una grave violación a los derechos humanos de una congresista en ejercicio, sino también un ataque directo al movimiento indígena colombiano y a la representación política de las comunidades étnicas en el país.