Operación militar libera a ganadero secuestrado en zona rural de Tumaco
En una acción coordinada, tropas del Ejército Nacional lograron rescatar con vida a un ganadero que había sido secuestrado durante varias horas en el municipio de Tumaco, departamento de Nariño. El hombre fue retenido por integrantes del Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) Ejército Bolivariano, estructura Iván Ríos, quienes lo intimidaron con armas y exigieron a su familia un pago de 200 millones de pesos a cambio de su liberación.
Detalles del operativo de rescate
El rescate fue ejecutado por soldados del Batallón de Selva N.° 53, unidad adscrita a la Fuerza de Tarea Hércules del Ejército Nacional, mientras realizaban labores de registro y control territorial en la vereda Tandil, en zona rural de Tumaco. La operación se desarrolló en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, en coordinación con el Gaula Militar Tumaco de la Armada de Colombia.
Bajo intensa presión militar, el ganadero logró separarse de sus captores y refugiarse en una zona selvática, donde permaneció oculto mientras era buscado activamente por las tropas. Finalmente, los uniformados lo ubicaron y le brindaron protección inmediata, devolviéndole la libertad tras horas de incertidumbre y angustia.
Testimonio de las autoridades militares
El coronel William Morales Guerrero, comandante de la Fuerza de Tarea Hércules, confirmó los pormenores de la exitosa operación. "Tropas del Ejército Nacional lograron recuperar con vida a un ciudadano que había sido secuestrado por integrantes de un grupo armado organizado residual en la zona rural del municipio de Tumaco", declaró el oficial.
Además, el coronel Morales Guerrero destacó que "el hombre permanecía en poder del GAO residual Ejército Bolivariano estructura Iván Ríos, quienes exigían un pago de 200 millones de pesos a cambio de su liberación". Tras el rescate, la víctima fue trasladada y puesta a disposición de las autoridades competentes para garantizar su seguridad y brindarle el acompañamiento institucional necesario.
Impacto y consecuencias de la operación
La intervención militar no solo permitió rescatar con vida al ganadero, sino también frustrar el pago de la extorsión, evitando que el grupo armado se beneficiara económicamente de este ilícito. Este caso evidencia la persistente actividad de grupos residuales en regiones como Nariño, donde aprovechan la vulnerabilidad de la población civil para financiar sus actividades mediante secuestros y extorsiones.
Las autoridades reiteran su compromiso con la seguridad territorial y la protección de los ciudadanos, destacando la importancia de la coordinación interinstitucional en operativos de alto riesgo. La víctima, aunque físicamente ilesa, recibirá apoyo psicosocial para superar el trauma del cautiverio.
