Expríncipe Andrés se recluye tras arresto por caso Epstein que sacude monarquía británica
Andrés se recluye tras arresto por caso Epstein que sacude monarquía

Expríncipe Andrés se recluye en finca real tras arresto por caso Epstein

El expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, se encuentra recluido este viernes en la finca privada de Sandringham, propiedad de la familia real en el este de Inglaterra, después de haber sido arrestado el jueves por su vinculación con el caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, un escándalo que amenaza con hacer tambalear los cimientos de la monarquía británica.

Detención y liberación bajo investigación

Andrés, quien fue excluido formalmente de la monarquía a raíz de este escándalo, pasó 11 horas en comisaría antes de ser "puesto en libertad bajo investigación" durante la noche del jueves. Las autoridades lo detuvieron por sospechas de conducta indecisa en el ejercicio de un cargo público, específicamente por sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein entre 2001 y 2011, período durante el cual se desempeñaba como representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional.

Documentos comprometedores revelan intercambio de información

El mes pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de archivos de su investigación sobre Epstein, incluyendo documentos que aparentemente indican que el expríncipe transmitió informaciones confidenciales al financiero estadounidense. Según un correo electrónico dirigido a Epstein y fechado el 24 de diciembre de 2010, Andrés remitió "un informe confidencial" sobre oportunidades de inversión en Afganistán.

Este correo se suma a otros documentos que sugieren que en 2010 el hermano del rey Carlos III envió al financiero informes detallados sobre viajes de trabajo realizados a:

  • China
  • Singapur
  • Vietnam

Caso distinto a acusaciones de agresión sexual

Es importante destacar que este caso es diferente al de las acusaciones de agresión sexual formuladas contra Andrés por Virginia Giuffre, una estadounidense-australiana enviada por Epstein, quien falleció en 2025. Ese asunto se cerró con un acuerdo extrajudicial en 2022, por un monto que se mantiene confidencial pero que, según medios británicos, rondaría los 12 millones de dólares.

Reacción de la familia real y análisis de expertos

El rey Carlos III no modificó su agenda del jueves y asistió a la inauguración de la Semana de la Moda de Londres. En un comunicado oficial, marcó distancias con su hermano y señaló que "la justicia debe seguir su curso".

Ed Owens, historiador y comentarista especializado en la monarquía británica, reconoció la gravedad de la crisis institucional: "Es un momento enormemente significativo para la monarquía británica. Son los elementos desconocidos en este caso particular los que creo que generan tanta preocupación y, posiblemente, representan una amenaza para la monarquía".

Operativos policiales y posibles consecuencias legales

La policía local allanó las fincas de Sandringham y la antigua residencia del expríncipe en la finca real de Windsor, al oeste de Londres. Aunque todavía no se ha anunciado ningún cargo formal en su contra, la mala conducta en el ejercicio de un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua, según el Crown Prosecution Service (Fiscalía de la Corona).

Al menos nueve fuerzas policiales del Reino Unido han confirmado que están evaluando denuncias derivadas de los archivos de Epstein, muchas de ellas relacionadas directamente con Andrés.

Reacciones internacionales y cobertura mediática

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el arresto de "muy triste" y añadió: "Creo que es una vergüenza. Creo que es muy malo para la familia real".

La prensa británica no ha tenido piedad con el expríncipe, con titulares como "Caída" en el Daily Mail y cobertura detallada sobre los procedimientos policiales estándar a los que fue sometido, incluyendo toma de muestras de ADN, huellas dactilares y fotografías.

Análisis histórico del impacto institucional

Anna Whitelock, profesora en la Universidad de Londres y autora de varios libros sobre la familia real británica, señaló que el arresto marca un antes y un después para la institución monárquica: "Normalmente se aplica el típico 'mantener la calma y seguir adelante', pero en estas circunstancias va a ser muy difícil".

La coincidencia del arresto con el 66º cumpleaños de Andrés y las imágenes que muestran al expríncipe con aspecto demacrado al salir de la comisaría han intensificado el impacto mediático de este caso que continúa desarrollándose y cuyas consecuencias para la monarquía británica aún están por determinarse completamente.