40 años de la tragedia de Chernóbil: ¿Qué ocurrió el 26 de abril de 1986?
Han pasado cuatro décadas desde el peor accidente nuclear de la historia, pero la amenaza de una nueva crisis radiactiva vuelve a cernirse sobre Ucrania. Este domingo, 26 de abril, el país conmemora el 40º aniversario de la explosión en la central de Chernóbil bajo una alerta reciente: Greenpeace denunció en abril que el Nuevo Confinamiento Seguro —la estructura de alta tecnología instalada entre 2016 y 2017— fue perforado por un dron ruso en febrero de 2025.
Según la organización, dado que la cubierta "no puede repararse por el momento, y no puede funcionar como fue diseñada, existe la posibilidad de fugas radiactivas". Esto llevó al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a acusar a Rusia de "terrorismo nuclear" en redes sociales.
El riesgo de un nuevo incidente en Chernóbil aumenta con la guerra
El riesgo actual se suma a la inestabilidad provocada por la invasión rusa iniciada en 2022, cuando tropas de Moscú ocuparon la planta inactiva tras ingresar desde Bielorrusia. Durante un mes, los soldados rusos establecieron campamentos y cavaron trincheras en zonas altamente contaminadas, como el Bosque Rojo, retirándose únicamente tras fracasar en su intento por tomar Kiev. Este despliegue militar reavivó el pánico global ante un posible incidente en el lugar que alberga el reactor número cuatro, que estalló a la 1:23 del 26 de abril de 1986, por un error humano durante una prueba de seguridad.
Aquel desastre de la era soviética, provocado por "graves deficiencias en el diseño del reactor y del sistema de apagado" junto al "incumplimiento" de protocolos, según el OIEA, forzó la evacuación total de ciudades como Pripyat.
Casi 5.000 kilómetros cuadrados de Ucrania y Bielorrusia son inhabitables
Hoy, más de 2.200 kilómetros cuadrados en Ucrania y 2.600 en Bielorrusia son inhabitables; una condición que, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se mantendrá por los próximos 24.000 años. El accidente, que lanzó una nube tóxica por toda Europa, solo fue reconocido por Mijaíl Gorbachov el 14 de mayo de 1986, semanas después de que Suecia detectara niveles anómalos de radiación el 28 de abril.
El costo humano de Chernóbil sigue siendo motivo de debate científico y político. Mientras un informe de la ONU en 2005 cifró en 4.000 las muertes confirmadas o previstas en las zonas más golpeadas, Greenpeace estimó en 2006 que la cifra real ronda las 100.000 víctimas.
Actualmente, la zona de exclusión permanece cerrada al turismo tras haber permitido visitas guiadas antes de la guerra. Los restos del reactor, protegidos inicialmente por un sarcófago de hormigón construido a toda prisa, dependen ahora de la integridad de la estructura metálica exterior que se ha visto comprometida por los recientes ataques.



