Golpe contundente contra el terrorismo en el Meta
En un operativo de alta precisión, la Policía Nacional desmanteló un peligroso arsenal perteneciente a las disidencias comandadas por Néstor Gregorio Vera, alias 'Iván Mordisco', uno de los cabecillas más buscados del país con recompensa de cinco mil millones de pesos. El material bélico estaba preparado para ejecutar ataques terroristas contra la fuerza pública y población civil en los departamentos del Meta y Guaviare.
Operativo en El Castillo, Meta
La intervención se desarrolló en la vereda La Floresta del municipio de El Castillo, Meta, territorio donde opera la estructura Martín Villa bajo el mando de 'Iván Mordisco', quien también lidera el autodenominado Estado Mayor Central (EMC). Las autoridades neutralizaron un depósito ilegal que contenía:
- 190 granadas modificadas para instalación en drones
- 56 granadas de mortero
- 88 minas antipersonal
- 100 detonadores
El director general de la Policía, William Rincón, enfatizó la gravedad de la amenaza: "Este arsenal, que sería utilizado para atentar contra la Fuerza Pública en los departamentos del Meta y Guaviare, representa una grave amenaza para la seguridad de la región y nuestro país".
Contexto de violencia en la región
Guaviare ha sido uno de los departamentos más afectados por la violencia de estas disidencias. La Defensoría del Pueblo ha documentado numerosos casos que incluyen:
- Fuego cruzado entre grupos armados
- Desplazamientos forzados de comunidades
- Confinamientos de población civil
- Asesinatos selectivos y masacres
- Secuestros y tráfico de drogas
Además del enfrentamiento con las fuerzas del Estado, las disidencias mantienen conflictos internos, particularmente entre las estructuras de 'Iván Mordisco' y las de 'Calarcá Córdoba'. Un episodio reciente de esta disputa ocurrió el 16 de enero, cuando un enfrentamiento dejó 26 víctimas mortales (cinco mujeres y 21 hombres).
Historial criminal de 'Iván Mordisco'
El cabecilla guerrillero enfrenta una orden de captura emitida a principios de diciembre por su presunta responsabilidad en el genocidio del pueblo Nasa en el Cauca, uno de los múltiples crímenes atribuidos a su organización durante décadas de actividad delictiva. Su estructura opera principalmente en zonas rurales de Meta y Guaviare, donde mantiene control territorial mediante la violencia y el narcotráfico.
Este operativo representa un avance significativo en la lucha contra el terrorismo en Colombia, al interceptar material bélico que podría haber causado numerosas víctimas entre miembros de la fuerza pública y civiles inocentes. Las autoridades continúan las investigaciones para desarticular completamente las redes logísticas de estas disidencias.



