Contraofensiva militar asesta duro golpe al terrorismo en noreste de Nigeria
Las Fuerzas Armadas de Nigeria informaron este miércoles sobre una exitosa operación militar que resultó en la muerte de al menos 16 terroristas del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP) en el estado de Borno, noreste del país. La acción redujo "significativamente" las capacidades operativas del grupo yihadista, según confirmaron fuentes castrenses.
Respuesta contundente tras ataque fallido
La contraofensiva se ejecutó este lunes como respuesta directa a un intento de ataque del ISWAP ocurrido el pasado 5 de febrero a medianoche. Los terroristas habían intentado asaltar sin éxito la Base de Operaciones Avanzada de Auno, en Borno, según detalló un comunicado oficial publicado por el Ejército nigeriano en la red social X.
"Las tropas se enfrentaron a los terroristas en retirada hasta el eje Gidan Kaji, neutralizó a 16 terroristas, y obligó a decenas de ellos a huir en desbandada con heridas graves", precisó el documento militar. La operación permitió además la recuperación de más de 20 bicicletas utilizadas por los insurgentes, junto con un gran alijo de material logístico, armas y otros suministros esenciales para sus actividades terroristas.
Golpe logístico y operaciones de rescate
En paralelo a la acción militar principal, los soldados nigerianos lograron arrestar a presuntos proveedores logísticos del ISWAP que transportaban "grandes cantidades de drogas" destinadas a terroristas activos en el eje Bukarti, dentro de la misma región. Esta captura representó un nuevo golpe estratégico a las cadenas de abastecimiento del grupo yihadista.
Las tropas también ejecutaron dos operaciones de rescate exitosas en el noreste del país:
- Nueve personas secuestradas fueron liberadas "con éxito" tras una llamada de socorro en la carretera que conecta las poblaciones de Chibok y Damboa.
- Se frustró el intento de secuestro de dos personas más en la vía que une Buratai con Kamuya.
Contexto del conflicto terrorista en la región
El noreste de Nigeria sufre desde 2009 los ataques constantes del grupo yihadista Boko Haram y, desde 2016, de su escisión denominada Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP). Según datos gubernamentales y de Naciones Unidas, ambos grupos han causado:
- Más de 35.000 muertes, incluyendo numerosas víctimas musulmanas.
- Aproximadamente 2,7 millones de desplazados internos y refugiados en países vecinos como Camerún, Chad y Níger.
En el noroeste del país, otro grupo aparentemente vinculado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP) mantiene una presencia activa, cometiendo atentados regularmente en los estados de Kebby y Sokoto desde hace varios años. Esta compleja situación de seguridad mantiene a la región en un estado de emergencia humanitaria y militar permanente.



