En un fallo de segunda instancia, el Tribunal Superior de Bogotá concluyó que varios de los actos de terrorismo y vandalismo registrados durante el ‘estallido social’ de 2021 en la capital de Colombia no fueron hechos aislados ni espontáneos, sino que habrían estado coordinados por estructuras organizadas, presuntamente vinculadas a células de las Farc en la ciudad.
Nueva interpretación de los hechos violentos
La decisión del alto tribunal plantea nuevos elementos que, según señala, modifican la interpretación de varios de los episodios violentos ocurridos en medio de las jornadas de protesta. De acuerdo con la Sala Penal, tras revisar interceptaciones, testimonios, seguimientos y otras pruebas incorporadas al expediente, se determinó que parte de los disturbios no respondieron únicamente a la dinámica de manifestaciones ciudadanas.
Estructura organizada detrás de los disturbios
Para los magistrados, existió una estructura organizada detrás de algunos de los hechos que afectaron la movilidad, el comercio y la seguridad en distintos puntos de Bogotá. En ese sentido, el fallo sostiene que habría existido una planificación previa, con coordinación entre los participantes y una distribución de funciones en el desarrollo de las acciones investigadas.
Asimismo, la providencia indica que algunos de los procesados habrían actuado en articulación con actores armados ilegales, manteniendo contactos permanentes y siguiendo instrucciones específicas antes y durante los hechos.
Reacciones al fallo
La decisión, conocida recientemente y citada por El Tiempo, ya ha generado reacciones en sectores políticos, jurídicos y académicos, debido a su alcance y a las implicaciones que podría tener en la lectura de lo ocurrido durante el estallido social en Bogotá.



