Alerta humanitaria: 35.000 personas atrapadas en aguas del Golfo Pérsico por conflicto bélico
Una grave crisis humanitaria se desarrolla en las aguas del Golfo Pérsico, donde aproximadamente 35.000 personas -entre marineros y pasajeros- permanecen atrapadas debido al conflicto armado entre Irán, Estados Unidos e Israel. La situación se ha agravado tras el anuncio de los Guardianes de la Revolución de Irán sobre el control total del estratégico estrecho de Ormuz.
Paralización total del tráfico marítimo
El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, confirmó que alrededor de "20.000 marineros y 15.000 pasajeros" están varados en la región. La OMI, organismo especializado de la ONU en seguridad marítima, ha documentado siete incidentes relacionados con buques en el estrecho desde el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el pasado sábado, con un balance de dos fallecidos y seis heridos.
"Más allá del impacto económico de estos alarmantes ataques, se trata de una cuestión humanitaria. Ningún ataque contra marineros inocentes está justificado", declaró Domínguez, quien hizo un llamado urgente a todas las partes para desactivar la situación lo antes posible.
Consecuencias económicas y operativas
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado, ha visto reducido su tráfico en un alarmante 90%, según datos de la empresa internacional de análisis Kpler. Esta paralización ha obligado a las grandes compañías navieras a:
- Detener sus barcos con destino al Golfo Pérsico
- Desviar cargamentos por rutas alternativas
- Suspender operaciones por motivos de seguridad
Zona declarada de operaciones de guerra
En respuesta a la gravedad de la situación, el sector marítimo internacional declaró el jueves al estrecho de Ormuz, el Golfo Pérsico y el golfo de Omán como "zona de operaciones de guerra". Esta designación, resultado de una reunión entre sindicatos y empleadores mundiales, otorga a los marinos derechos reforzados, incluyendo la posibilidad de solicitar repatriación a cargo del armador.
La declaración responde a "la magnitud de las perturbaciones y los riesgos a los que se enfrentan las tripulaciones civiles en la región", según explicaron ambas partes en un comunicado conjunto, donde mencionaron "cientos" de barcos bloqueados en el Golfo.
Respuesta internacional y perspectivas
Mientras la OMI se declara "lista para colaborar con todas las partes interesadas para contribuir a garantizar la seguridad y el bienestar de los marineros", el presidente estadounidense Donald Trump anunció que la Marina de su país podría escoltar petroleros "si fuera necesario" a través del estrecho.
La crisis humanitaria se desarrolla en un contexto de tensión extrema, con los Guardianes de la Revolución iraníes afirmando tener control "total" sobre el corredor marítimo estratégico. Domínguez reiteró su llamado a todas las compañías marítimas a "actuar con la máxima prudencia cuando operen en la región afectada", mientras la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.
La paralización del tráfico marítimo en una de las rutas comerciales más importantes del mundo representa no solo una crisis humanitaria inmediata para las decenas de miles de personas atrapadas, sino también una amenaza significativa para la economía global, que depende en gran medida del flujo constante de hidrocarburos a través de este estrecho estratégico.



