Medellín transforma la carga de cuidado con innovador centro comunitario
En las calles de Medellín, un antiguo dicho cobra especial relevancia: el día no tiene las mismas horas para todos sus habitantes. Las mujeres, históricamente encargadas de las labores domésticas y de cuidado no remunerado, conocen esta realidad de manera profunda. Mientras los hombres destinan en promedio solo tres horas diarias a tareas de cuidado y mantenimiento del hogar, una mujer puede fácilmente dedicar casi un tercio de su jornada completa a garantizar que las familias, hijos y aseo de sus viviendas funcionen adecuadamente.
Una iniciativa que busca cambiar paradigmas
Este panorama de desigualdad es precisamente lo que la Alcaldía de Medellín pretende revertir a través del nuevo Centro de Lavado Comunitario inaugurado esta semana en el barrio Manrique. La iniciativa, concebida más como una política pública con enfoque de género que como un simple espacio de oferta institucional, aspira a que al menos 60 familias puedan liberar tiempo tradicionalmente destinado a labores de cuidado.
Para las mujeres beneficiarias, este proyecto representa una oportunidad transformadora: ganar tiempo valioso que pueden reinvertir en su cuidado personal, formación profesional o simplemente mejorar su calidad de vida. Según Valeria Gómez, secretaria de Mujeres de Medellín, la comunidad podrá adquirir 240 horas semanales libres, creando un efecto dominó que generará empleo, cerrará brechas de género y fomentará el desarrollo comunitario.
El cuidado: de obligación a derecho reconocido
El debate sobre las desigualdades en las cargas de cuidado en Colombia no es nuevo. Desde 2017, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) ha documentado sistemáticamente este escenario que tiene raíces profundas en la sociedad. Los registros oficiales revelan que tres de cada diez mujeres están obligadas a destinar casi el 30% de sus vidas a trabajos por los cuales no reciben remuneración económica alguna.
La situación se agrava cuando se considera que este "tiempo muerto" en el que las mujeres no pueden producir o aportar al sustento económico del hogar también trunca sus proyectos de vida personales y profesionales. Un estudio conjunto del DANE y ONU Mujeres publicado en 2020 advierte que esta realidad "limita su inserción en otras esferas de la vida, restringiendo su bienestar, desarrollo de capacidades, generación de ingresos y acceso a la seguridad social".
Medellín: pionera en soluciones concretas
En Medellín, las mujeres son de las que más tiempo dedican al cuidado en todo el país, especialmente en actividades como:
- Limpieza y aseo del hogar
- Preparación de alimentos
- Atención de niños
- Cuidado de personas en condición de discapacidad
El Centro de Lavado Comunitario traduce estas estadísticas preocupantes en una política de atención tangible. Según informó la Alcaldía, el espacio está equipado con:
- Cuatro lavadoras y secadoras de uso gratuito
- Mobiliario especializado
- Utensilios para facilitar el lavado
- Productos de limpieza
- Cestas de ropa y sistemas de identificación
"Cuando hablamos de los derechos de las mujeres mencionamos muchos avances, pero aún quedan pendientes los temas de cuidado", explica una funcionaria de la Secretaría de la Mujer. "Tenemos menos tiempo para acceder a derechos. Es como un piso pegajoso que no nos permite movernos ni avanzar".
El tiempo como recurso invaluable
La iniciativa ha recibido respaldo de actores privados que garantizan el suministro de jabón y parte del mobiliario. Además, el espacio promete consolidarse como un punto de encuentro comunitario y acceso a servicios institucionales como:
- Atención en salud mental
- Orientación jurídica
- Procesos de formación profesional
- Actividades de fortalecimiento comunitario
Omaira Pérez, una de las cuidadoras beneficiarias, expresa con claridad el impacto: "Para nosotras el tiempo vale oro. Poder traer la ropa y contar aquí con apoyo para el lavado significa que puedo dedicarle más tiempo a mi familia, descansar o formarme. Nos sentimos reconocidas y acompañadas".
Parte de una red más amplia
Este centro se suma a la red de 11 Círculos de Cuidado que actualmente operan en Medellín, la mayoría dirigidos a garantizar derechos de mujeres y cerrar brechas de género. Según cifras del Sistema de Cuidado, hasta diciembre de 2025 se habían atendido 6.803 mujeres cuidadoras y más de 11.000 personas habían participado en procesos de sensibilización sobre el reconocimiento y redistribución del trabajo de cuidado.
Más allá de disminuir el tiempo que las mujeres destinan a tareas domésticas, el centro abre la puerta a que participen en espacios de formación, fortalecimiento de liderazgos, encuentros comunitarios y actividades de autocuidado, todas orientadas a promover su bienestar físico, mental y emocional.
"Esas ocho horas que las mujeres invertían en la casa en cuidados ahora se convierten en un tiempo que se transformará en derechos, sueños, proyectos de vida y bienestar", concluye Gómez. "Acá ganan las mujeres, el departamento al ver mayor productividad por parte de ellas y el país, que puede importar este modelo en todo el territorio".
