Cuatro años de incertidumbre: familia de ingeniero desaparecido exige justicia en Antioquia
La familia del ingeniero Andrés Camilo Peláez lleva cuatro años sumida en la angustia y la incertidumbre tras su desaparición en el departamento de Antioquia. Desde aquel fatídico día de 2020, sus seres queridos han emprendido una lucha incansable por obtener respuestas claras sobre su paradero, enfrentándose a lo que describen como una investigación llena de vacíos y silencios por parte de las autoridades competentes.
Un caso que parece estancado
Según los allegados del profesional, las pesquisas sobre la desaparición de Peláez han avanzado a un ritmo exasperantemente lento. La falta de información concreta y actualizada por parte de los organismos de investigación ha generado una profunda frustración entre sus familiares, quienes sienten que el caso no recibe la prioridad que merece.
"Cada día que pasa sin noticias es una tortura", expresó uno de los miembros de la familia, quien prefirió mantener su identidad en reserva. "Exigimos que las autoridades nos digan qué han hecho, qué pistas siguen y, sobre todo, que se comprometan a encontrar la verdad".
El reclamo por transparencia y diligencia
Los familiares del ingeniero han hecho un llamado público para que:
- Las autoridades judiciales y policiales agilicen las investigaciones y asignen más recursos al caso.
- Se brinde información periódica y transparente sobre los avances, evitando que la familia tenga que indagar por su cuenta.
- Se exploren todas las líneas de investigación posibles, sin descartar hipótesis prematuramente.
Además, han señalado que la desaparición de Andrés Camilo Peláez no es un hecho aislado, sino que refleja una problemática más amplia en la región, donde otros casos similares también parecen quedar en el olvido.
Un profesional con un futuro prometedor
Andrés Camilo Peláez era reconocido como un ingeniero talentoso y comprometido con su trabajo. Su desaparición no solo ha dejado un vacío irreparable en su familia, sino también en su entorno profesional y social. Sus seres queridos insisten en que su caso merece la misma atención que recibiría cualquier otro ciudadano, independientemente de su ocupación o condición.
"Él era una persona íntegra, con sueños y proyectos", recordó un familiar cercano. "No podemos permitir que su historia se pierda en la burocracia o la indiferencia. Seguiremos alzando la voz hasta que haya justicia".
Mientras tanto, la familia continúa su búsqueda, repartiendo volantes, organizando vigilias y utilizando las redes sociales para mantener viva la memoria de Andrés Camilo y presionar por respuestas. Su esperanza es que, antes de que se cumpla un quinto año de incertidumbre, puedan finalmente conocer la verdad sobre lo ocurrido.



