El horror del reclutamiento forzado que obligó a las Farc a pedir perdón
Rodrigo Londoño, conocido como 'Timochenko', junto a seis exjefes del antiguo secretariado de las Farc, han reconocido formalmente ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) el reclutamiento forzado de 18.677 niños y niñas entre los años 1971 y 2016. Este histórico reconocimiento se produce tras más de un año de investigaciones y la recolección de más de mil testimonios de víctimas que sufrieron graves violaciones de derechos humanos.
Testimonios desgarradores de las víctimas
"Me reclutaron siendo menor de edad, con apenas 13 años, utilizando mentiras y falsas promesas sobre poder ver a mi hermana, quien también había sido reclutada días antes", relató una de las víctimas con voz entrecortada ante la JEP. "Me escondieron en un carro y me llevaron a un campamento donde tenían a mi hermanita. Después de tres días juntas, pedí que me llevaran con mi mamá al pueblo, pero ya no me dejaron salir".
Otra víctima tenía solo 11 años cuando ingresó al frente 27 del Bloque Oriental de las antiguas Farc, tres meses después de que paramilitares desaparecieran a su madre en Vistahermosa, Meta, en mayo de 2005. "En ese entonces no tenía nada en mente más que odio y dolor", confesó a la JEP. Con el tiempo, fue obligado a colaborar en la instalación de minas antipersona y cilindros bomba.
Violencia sexual sistemática contra niñas reclutadas
Las investigaciones de la JEP han documentado patrones sistemáticos de violencia sexual contra las niñas reclutadas. "El que mandaba, el camarada, era el que tenía derecho a violar a la primera niña que llegaba", testimonió una víctima ante la Sala de Reconocimiento. "Él abusaba de nosotras las mujeres que llegamos allá, y después ya el otro, y así sucesivamente. El comandante de escuadra, el raso, con el que quisiera quedar... suena feo, pero es como la carne fresca".
Otra víctima en Cúcuta relató: "Tuve que hacer cosas que yo no quería. Cómo acostarme con una mujer guerrillera demasiado mayor que yo. Ella me decía siempre que yo le gustaba, y que tenía que tocarla, besarla y tener relaciones sexuales con ella. Pero yo nunca quería a las buenas, así que ella me colocaba el arma en la cabeza y me hacía desnudar".
Macrocaso 07: cifras que estremecen
El macrocaso 07 de la JEP abarca específicamente el reclutamiento y utilización de menores en el conflicto armado. Según los datos oficiales:
- 11.027 víctimas han sido acreditadas en este caso
- El 19% sufrió abortos forzados dentro de las filas guerrilleras
- 9.027 víctimas pertenecen a pueblos étnicos (koreguaje, hitnu, barí, sikuani, cubeo y consafro)
- El 18% del total de víctimas manifestó haber sufrido violencias sexuales
La última década antes de la firma del Acuerdo de Paz en 2016 fue el periodo de mayor recurrencia de estos hechos atroces.
Reconocimiento tardío y responsabilidad de mando
La magistrada Lily Rueda, ponente del caso 07 de la JEP, lideró la investigación que culminó con la imputación de los exintegrantes del secretariado de las Farc. En noviembre de 2024, su despacho formalizó los cargos tras recolectar evidencias contundentes sobre los crímenes cometidos contra menores de edad.
"En su capacidad como comandantes de los bloques, conocieron directamente el curso de los hechos determinados que se exponen y no tomaron las medidas requeridas para prevenir, para contener o para sancionar estos crímenes de guerra", establece el auto de la JEP.
La investigación determinó que los niños y niñas reclutados "sufrieron la pérdida de la esencia de la niñez y la anulación de la posibilidad de forjar su propia identidad". Las afectaciones más profundas derivan de la exposición permanente a la muerte, así como a la ansiedad y sufrimiento generados por diferentes violencias sufridas dentro de las filas guerrilleras.
Reacciones de organizaciones de víctimas
Varias organizaciones han recibido con cauteloso optimismo este reconocimiento histórico. La Corporación Rosa Blanca declaró: "Es una victoria para las víctimas. Después de siete años de lucha en la JEP, hoy le toca a Timochenko tragarse sus palabras y reconocer que nuestras denuncias son ciertas".
Por su parte, la Federación Víctimas de Colombia manifestó que "los compromisos de los comparecientes no se limitan al reconocimiento de los hechos; van más allá: implican determinar una verdad plena, exhaustiva y detallada. Ha existido un negacionismo histórico y hoy, de manera tardía, presentan esta carta".
La Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO) señaló que "en las próximas audiencias esperamos una actitud más acorde con el reconocimiento y las víctimas. Es necesario que el país conozca los detalles que están en cabeza de los comparecientes".
Camino hacia las sanciones
Tras este reconocimiento, el antiguo secretariado de las Farc enfrenta ahora el proceso de determinación de sanciones conforme a lo establecido en el Acuerdo de Paz. Las prácticas violentas documentadas -incluyendo esclavitud sexual, uniones forzadas, desnudez forzada y otros actos atroces- constituyeron un flagelo sistemático que afectó principalmente a familias de zonas rurales con altos niveles de pobreza en todo el territorio nacional.
La JEP ha establecido claramente que las víctimas provenían predominantemente de contextos de vulnerabilidad extrema, siendo reclutadas mediante engaños, amenazas o aprovechando situaciones familiares traumáticas. Este reconocimiento marca un punto de inflexión en el largo camino hacia la verdad, la justicia y la reparación para miles de colombianos cuya infancia fue arrebatada por el conflicto armado.
