Gisèle Pelicot rompe su silencio tras juicio contra exesposo por violaciones masivas
Gisèle Pelicot habla tras juicio contra exesposo por violaciones

Gisèle Pelicot rompe su silencio tras histórico juicio por violaciones masivas

Gisèle Pelicot, la mujer francesa de 73 años cuya historia de abusos sistemáticos conmocionó al mundo, ha ofrecido su primera entrevista televisada tras el juicio que condenó a su exesposo y al menos 50 hombres por violaciones masivas. En una conversación transmitida por el canal France 5 el pasado 11 de febrero, la víctima detalló aspectos que hasta ahora solo había revelado ante los tribunales.

El descubrimiento de una pesadilla

La mujer relató el momento en que la policía le informó sobre las atroces acciones de Dominique Pelicot, su esposo durante 50 años. Las autoridades le explicaron que el hombre trituraba pastillas para dormirla y luego permitía el acceso de hombres desconocidos a su habitación para que abusaran sexualmente de ella mientras permanecía inconsciente.

"No me reconozco en esas fotos. Dije: 'Esa no soy yo'", confesó Pelicot al recordar cuando las autoridades le mostraron las pruebas fotográficas en 2020. "Después me puse las gafas y allí descubrí a esta mujer sin vida con un hombre que no conoce en su cama. Creo que mi cerebro se disoció".

De víctima a símbolo feminista

El caso se convirtió en un símbolo global de la lucha feminista cuando, en diciembre de 2024, Dominique Pelicot fue declarado culpable de orquestar múltiples violaciones durante décadas. El juicio, celebrado en el tribunal de Aviñón al sur de Francia, culminó con la histórica sentencia que también implicó a decenas de cómplices.

"La vergüenza debe cambiar de lado", había declarado Gisèle frente al tribunal aquel año, frase que resonó internacionalmente como un grito de empoderamiento para las víctimas de violencia sexual.

Señales ignoradas y revelaciones

En retrospectiva, Pelicot recordó algunas señales de alerta que había notado años atrás. En una ocasión, observó una mancha amarilla en sus pantalones poco después de mudarse al pueblo de Mazan. "Le pregunté si acaso podría estar drogándome, y entonces él se puso a llorar", relató.

En otro momento, notó que su cerveza cambiaba de color cuando su entonces marido le agregaba supuestamente jarabe de menta. Cuando cuestionó el ingrediente, él arrojó la bebida por el fregadero inmediatamente.

El proceso de sanación y reconciliación

A pesar del trauma, Gisèle Pelicot reveló que planea visitar a su expareja en prisión como parte de su proceso de sanación. "Quiero mirarlo directamente a los ojos y preguntarle: '¿Por qué hiciste eso?'", expresó la mujer, quien nunca se dirigió a él directamente durante los juicios.

Sobre sus relaciones familiares, explicó que su vínculo con su hija ha mejorado con el tiempo, mientras que su hijo varón "necesita más tiempo" para procesar los hechos. "Yo elegí vivir con el señor Pelicot", reflexionó. "Ellos no eligieron a su padre, así que están en una posición diferente".

Un mensaje para todas las víctimas

La sobreviviente, quien pronto publicará un libro titulado "Quiero contar mi historia", envió un poderoso mensaje a otras mujeres que han sufrido abusos:

"La vergüenza es una palabra que se pega en la piel y es también un sufrimiento que te infliges a ti misma", afirmó. "Me di cuenta de que luchar a título individual es parte de la lucha colectiva. Me dije: 'Si yo puedo hacerlo, otras mujeres podrán hacerlo'. Es mi mensaje a todas las víctimas: nunca sientan vergüenza".

Gisèle Pelicot, conocida como la víctima del 'monstruo de Mazan', ha transformado su dolor en un símbolo de resistencia que continúa inspirando a mujeres en Francia y alrededor del mundo.