Crisis humanitaria de indígenas embera en Cali: amenazas y desplazamiento
Desde la noche del 19 de mayo, 14 familias del pueblo embera, compuestas por 65 personas (32 niños y niñas), permanecen concentradas a las afueras de la sede de la Unidad Territorial Valle del Cauca de la Unidad para las Víctimas, en el barrio Granada de Cali. La comunidad llegó con sus pertenencias: colchonetas, ollas y camas, tras ser desplazada del sector de Altos de Menga, en el norte de la ciudad, por presuntas amenazas de la delincuencia común.
Sin respuesta de la Alcaldía
Hasta el momento, la Personería distrital ha realizado acompañamiento, pero los indígenas aseguran que no han recibido respuesta por parte de la Alcaldía de Cali. La situación humanitaria es crítica, especialmente por la presencia de menores de edad y población vulnerable que permanece a la intemperie, sin acceso a alimentación, baños ni lugares adecuados para dormir.
David García, director territorial de la Unidad para las Víctimas en el Valle del Cauca, explicó: "Desde anoche tenemos presencia de una comunidad embera catío que estaba asentada en Alto de Menga desde hace más de un año. Llegaron con todas sus pertenencias y argumentan que son desalojados por amenazas de grupos delincuenciales urbanos". García enfatizó que la responsabilidad recae en el ente territorial: "Aquí la responsabilidad hoy la tiene la Alcaldía distrital. Me preocupa que son 14 familias, 65 personas, de las cuales 32 son niños, y están en condiciones infrahumanas y poco sanitarias. No tienen alimentación, ni dónde dormir, bañarse o hacer sus necesidades. Esto puede convertirse en un problema sanitario y social muy grave".
Agresión física y amenazas como detonante
Según información de la Personería de Cali, el desplazamiento se originó por una agresión física a una niña que se encontraba con el gobernador del cabildo. El 16 de mayo, la menor habría recibido patadas y los agresores les advirtieron que no querían indígenas en ese sector del norte de Cali. Las amenazas también se dirigieron a los dueños de la casa que los indígenas alquilaban. Por ello, la comunidad solicita un albergue temporal. La Personería gestionó ayuda con la Secretaría de Bienestar Social y la Secretaría de Seguridad distrital, mientras la Administración evalúa lo ocurrido.
García agregó: "Aquí nos han acompañado el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y la Personería. Hemos solicitado de manera respetuosa pero insistente a la Alcaldía que nos acompañe; solo enviaron a una funcionaria, cuando la Alcaldía tiene esa responsabilidad". Además, señaló que esperan ser escuchados y que hay un proceso pendiente con la Agencia Nacional de Tierras, pero la prioridad es brindar un espacio digno a estas personas.



