Carolina Galván rompe el silencio sobre muerte de su hija Sara Sofía: 'Murió de pena moral'
Madre de Sara Sofía rompe silencio sobre muerte de su hija

Madre condenada rompe silencio sobre trágica muerte de su hija en Bogotá

Carolina Galván, la madre de la pequeña Sara Sofía Galván, ha roto finalmente su silencio sobre los eventos que llevaron a la desaparición y muerte de su hija, ocurrida en Bogotá. En una entrevista exclusiva concedida al pódcast Más Allá del Silencio, conducido por Rafael Poveda, la mujer condenada a 42 años y seis meses de prisión por desaparición forzada agravada reveló detalles estremecedores sobre el caso que ha conmocionado al país.

Una versión que atribuye la muerte a "pena moral"

Según el testimonio de Carolina Galván, su hija Sara Sofía "murió de pena moral", una versión que afirma le fue comunicada por Nilson Díaz, su expareja y también condenado en este caso judicial. La mujer, quien insiste en que no asesinó a su hija, reconoce que fue su omisión y falta de acción lo que la llevó a enfrentar la severa condena penal.

Sara Sofía Galván nació en Bogotá el 30 de marzo de 2019 y, de acuerdo con el relato materno, fue criada en medio de significativas dificultades económicas y emocionales. Carolina Galván describió su propia infancia marcada por el abandono y la violencia intrafamiliar, habiendo llegado a la capital colombiana desde Puerto Berrío, Antioquia, cuando tenía apenas 17 años.

Circunstancias personales y relación conflictiva

La madre reveló que quedó embarazada al año siguiente de su llegada a Bogotá, producto de una relación breve con un técnico en electrodomésticos a quien nunca informó sobre la paternidad. A pesar de las recomendaciones familiares, decidió no dar a su hija en adopción, enfrentando depresión posparto y graves problemas económicos durante los primeros meses de vida de la menor.

Posteriormente, la custodia de hecho pasó temporalmente a manos de una hermana, aunque la responsabilidad legal seguía siendo exclusivamente de Carolina Galván. En sus declaraciones, la mujer describió años posteriores de indigencia y violencia sexual, contexto en el cual conoció a Nilson Díaz, quien inicialmente le ofreció alojamiento y trabajo.

Esta relación, según su testimonio, derivó rápidamente en maltrato sistemático, explotación laboral y amenazas constantes con arma de fuego, creando un ambiente de terror que, asegura, la paralizó ante los eventos trágicos que seguirían.

Los eventos de enero de 2021

Los hechos que rodean la desaparición definitiva de Sara Sofía ocurrieron en enero de 2021. Carolina Galván relató que había recuperado temporalmente a la menor y que, presionada por Nilson Díaz, no la devolvió a su tía como estaba planeado.

El 27 de enero de ese año, según su versión, salió a retirar dinero y dejó a la niña bajo el cuidado de Nilson Díaz. Al regresar, encontró a su hija inconsciente y sin signos vitales. "La moví, pero no despertaba. No entendía por qué, si en la mañana estaba bien. Nilson me dijo que la niña murió de pena moral", declaró con evidente angustia.

Las amenazas y el silencio forzado

Carolina Galván afirmó que fue amenazada inmediatamente para no pedir ayuda médica o policial, permaneciendo varias horas en la vivienda antes de salir hacia una iglesia cercana. Allí, según su testimonio, no logró comunicar lo ocurrido debido al estado de shock que experimentaba.

"Solo lloraba. La impotencia de que no me salían las palabras, más con la misma rabia, más lloraba yo. Ayúdenme a hablar, ayúdenme a sacar esto que siento, no lo puedo sacar", relató sobre ese momento crítico.

En sus declaraciones, la mujer negó categóricamente haber asesinado a su hija y rechazó todas las acusaciones hechas en su contra por terceros, incluyendo a la influencer conocida como Epa Colombia y al propio Nilson Díaz. Además, afirmó que fue obligada a grabar videos con versiones falsas sobre la desaparición, incluyendo una en la que decía haber entregado a la niña a desconocidos en un automóvil rojo.

Contradicciones atribuidas al miedo

Carolina Galván explicó que sus contradicciones iniciales y su prolongado silencio se debieron al miedo extremo y al estado de shock en el que asegura haber estado durante y después de los eventos. También negó haber confesado el crimen a otras internas en la cárcel El Buen Pastor, donde actualmente cumple su condena.

Las autoridades judiciales colombianas encontraron responsabilidad penal tanto en Carolina Galván como en Nilson Díaz por el delito de desaparición forzada agravada de la menor Sara Sofía Galván. Sin embargo, cinco años después de los hechos, el paradero final de la niña continúa sin esclarecerse, manteniendo el caso abierto y generando persistentes interrogantes en la opinión pública.

Este testimonio representa la primera vez que Carolina Galván habla extensamente sobre los detalles del caso, ofreciendo su versión de los eventos que llevaron a una de las condenas más severas por desaparición forzada en la historia reciente de Bogotá.