Madres indígenas del Cauca aguardan el retorno de sus hijos desaparecidos en el conflicto
Las madres indígenas del departamento del Cauca llevan décadas esperando el regreso de sus hijos, quienes desaparecieron en medio del conflicto armado que ha azotado la región. Su anhelo es poder sembrar los restos de sus seres queridos junto a los cordones umbilicales que guardan desde su nacimiento, en la tierra que los vio nacer, como parte de un ritual tradicional de despedida y conexión con sus raíces.
Un hallazgo histórico tras una misión de casi dos años
Después de una exhaustiva misión que se extendió por casi veinticuatro meses, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha logrado un avance significativo. En colaboración con sabedores indígenas y científicos especializados, la unidad ha identificado posibles restos correspondientes a diez de estos desaparecidos, marcando un hito en la búsqueda de la verdad y la reparación para las comunidades afectadas.
Este descubrimiento representa el primer indicio concreto relacionado con miembros del Movimiento Armado Quintín Lame, un grupo que tuvo presencia activa en la zona durante los años más álgidos de la violencia. Los cuerpos, que actualmente se encuentran bajo custodia de Medicina Legal, están siendo sometidos a análisis forenses para confirmar su identidad y proceder con la entrega digna a sus familias.
La lucha incansable de las mujeres indígenas
Estas mujeres han mantenido una lucha constante, clamando por el retorno de sus hijos arrebatados por la guerra. Su perseverancia y la fusión de conocimientos tradicionales con metodologías científicas han sido clave en este proceso. La esperanza, que por años pareció lejana, ahora se vislumbra más cercana para al menos diez madres, quienes podrían finalmente cerrar un ciclo de dolor e incertidumbre.
El trabajo de la UBPD no solo busca devolver los restos, sino también honrar la memoria de las víctimas y contribuir a la construcción de paz en territorios históricamente golpeados por el conflicto. Este caso subraya la importancia de abordar las desapariciones forzadas con un enfoque intercultural y comunitario, respetando las prácticas y creencias de los pueblos originarios.



