María Gaitán Valencia lidera la reconstrucción de la memoria colectiva del conflicto armado colombiano
En una entrevista exclusiva, María Gaitán Valencia, directora del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y nieta del líder político asesinado Jorge Eliécer Gaitán, abordó los retos fundamentales que enfrenta la entidad para mantener viva la memoria de más de siete décadas de conflicto armado en Colombia.
Crítica al término 'Bogotazo' y visión nacional del conflicto
Gaitán Valencia expresó su desacuerdo con el término 'Bogotazo' para referirse a los eventos del 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado su abuelo. "No me gusta esa palabra porque limita un hecho histórico nacional a lo ocurrido solo en Bogotá", explicó. Según la directora, este enfoque excluye el impacto que tuvo ese día en todo el territorio colombiano, donde hubo indignación, protestas y acciones violentas que marcaron el inicio de un conflicto cuyas heridas aún no sanan.
"Lo que más hubo ese día fue una insurrección nacional, no solo incendios y saqueos en la capital", afirmó Gaitán, destacando que esta perspectiva reduccionista impide comprender la dimensión real del conflicto armado que ha afectado al país durante más de 75 años.
Retos institucionales: confianza y presupuesto limitado
La directora del CNMH identificó dos desafíos principales para la entidad:
- Recuperar la confianza de líderes, lideresas y comunidades afectadas, la cual se perdió durante la administración anterior.
- El presupuesto extremadamente limitado: el CNMH recibe solo el 0.007% del erario nacional para documentar las memorias de más de 50 millones de colombianos y un conflicto que supera los 75 años.
"Con recursos tan escasos, nuestras posibilidades de impacto se ven limitadas", reconoció Gaitán, aunque destacó estrategias como la digitalización de investigaciones mediante códigos QR, la producción de podcast y las caravanas territoriales.
Metodología para reconstruir la memoria histórica
Frente a las críticas sobre posible sesgo político, Gaitán Valencia defendió el rigor técnico del CNMH:
- Memoria colectiva de los territorios: recopilación de testimonios directos de las comunidades afectadas.
- Versiones de los responsables: contraste con las declaraciones de quienes participaron en los hechos.
- Archivos documentales: consulta de fuentes oficiales y registros históricos.
"Nuestro papel no es juzgar, sino dar claridad", afirmó la directora. "Si seguimos mintiéndole al país sobre los orígenes y causantes del conflicto, nunca podremos proyectar un futuro justo y en paz".
Estrategia de territorialización e inclusión de voces diversas
Bajo su dirección, el CNMH ha implementado una estrategia de territorialización que busca:
- Llevar las investigaciones académicas de vuelta a los territorios donde ocurrieron los hechos.
- Incluir voces históricamente marginadas: comunidades rurales, étnicas y mujeres.
- Escuchar a todas las partes involucradas, incluyendo paramilitares, fuerza pública y otros actores.
"Si no escuchamos a todas las partes, no tendremos la posibilidad de entender y transformar", argumentó Gaitán, defendiendo este enfoque inclusivo como esencial para la reconciliación.
El Museo de la Memoria de Colombia y la conmemoración del 9 de abril
En el marco del Día Nacional de las Víctimas, el CNMH confirmó la reanudación de las obras del Museo de la Memoria de Colombia, con el objetivo de tener todas las salas listas antes de 2029. Gaitán describió el acto conmemorativo como "un resultado apoteósico", destacando la importancia de mostrar al país el trabajo ya realizado en recopilación de archivos y memorias colectivas.
Sobre el legado de su abuelo, la directora reflexionó: "Asesinaron a un gigante, pero ese gigante sigue caminando por Colombia". Para ella, Jorge Eliécer Gaitán permanece presente en el corazón de los colombianos generación tras generación, simbolizando la herida abierta el 9 de abril de 1948 que aún no ha cerrado el país.
Finalmente, Gaitán hizo un llamado a "tejer lo que se ha roto durante todos estos años de conflicto", reconociendo que Colombia aún no se concibe completamente como un solo país y que la aceptación de las diferencias sigue siendo un desafío pendiente para la construcción de una memoria colectiva verdaderamente nacional.



