Cartas Desgarradoras de Niñas Colombianas Detenidas por ICE en Texas Revelan Infierno
Niñas Colombianas Detenidas por ICE: Cartas Revelan Infierno en Texas

Cartas Desgarradoras de Niñas Colombianas Detenidas por ICE en Texas Revelan Infierno Migratorio

Se han dado a conocer a través de ProPública las conmovedoras y estremecedoras cartas de dos niñas colombianas, de nueve y catorce años, que permanecen detenidas en un centro de detención para migrantes operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. Las menores, cuyas identidades han conmovido al público, narran desde la inocencia de su juventud los meses de encierro que han vivido, experiencia que califican sin tapujos como un verdadero infierno.

La Historia de Gaby: Una Adolescente Atrapada en la Tristeza y la Depresión

Una de las cartas corresponde a Gaby, una adolescente de catorce años que enfrenta lo que describe como la experiencia más dura de su vida. Se encuentra recluida en el centro de detención migratoria ubicado en Dilley, Texas. En sus propias palabras, "Siento mucha tristeza y depresión por no poder irme. Es realmente triste escuchar que a las personas se les niegan los casos y se las envía de regreso a sus países".

Gaby expresa una mezcla de sorpresa y miedo ante el trato inhumano que percibe por parte de los agentes federales. "Me aburro mucho y no sé qué hacer. Hice amigos aquí y me contaron que llevan siete meses. No me imagino lo mal, triste y estresado que es estar aquí", relata, pintando un cuadro de desesperanza y angustia que contrasta con su corta edad.

María Antonia: Utilizada como Instrumento para el Arresto de su Madre

El otro escrito proviene de María Antonia Guerra Montoya, quien afirma no soportar más el drama que ha vivido en carne propia durante los últimos cuatro meses. Su único anhelo, según expresa, es volver a casa y recuperar la normalidad. La joven detalla que llegó a Estados Unidos con una visa de turista para disfrutar de unas vacaciones, pero fue detenida junto a su madre, quien no contaba con los papeles en regla para residir en Nueva York.

Dentro del centro de detención, María Antonia ha enfrentado dificultades para dormir y ha criticado abiertamente la calidad de la comida, calificándola como no agradable. Además, expresa el terror constante que siente cada día por las posibles acciones de los funcionarios. Su descripción de la rutina es inquietante: "Todas las noches lloraba y ahora no duermo bien, sentí que estar aquí era mi culpa y solo quería estar de vacaciones como una familia normal". Concluye su carta con un desgarrador ruego para que la dejen volver con su mamá, subrayando la vulnerabilidad de su situación.

Estas cartas, publicadas inicialmente por ProPública, han generado una ola de preocupación y conmoción, destacando las duras condiciones que enfrentan los menores migrantes en centros de detención estadounidenses. Cada línea escrita por estas niñas colombianas revela no solo su sufrimiento personal, sino también las complejidades y desafíos del sistema migratorio, poniendo en evidencia la necesidad de una atención humanitaria urgente para los más vulnerables.