Seis décadas después, restos del cura guerrillero enfrentan obstáculos forenses
Este 15 de febrero se cumplen exactamente 60 años desde la muerte de Camilo Torres Restrepo, el sacerdote, sociólogo y guerrillero del ELN que falleció en su primer combate en Patio Cemento, Santander. La Universidad Nacional había preparado un acto conmemorativo para recibir sus restos en la capilla Cristo Maestro, pero un comunicado del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) ha puesto en duda esta posibilidad.
Limitaciones técnicas en la identificación
Según explicó Ariel Emilio Cortés, director del INMLCF, el equipo interdisciplinario continúa con los análisis de las muestras entregadas por la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD), pero enfrenta "limitaciones relevantes por el estado y las condiciones de las muestras óseas". Aunque cuentan con una muestra biológica que ofrece información orientadora, el proceso de identificación definitiva se ha complicado.
El cuerpo de Camilo Torres permaneció desaparecido durante seis décadas, hasta que el pasado 23 de enero se conoció el hallazgo de unos restos que podrían corresponder al histórico líder de la teología de la liberación en Colombia. Según reveló el diario español El País, estos restos fueron encontrados en 2022 en el panteón militar del Cementerio Municipal de Bucaramanga.
Hallazgo y confirmación internacional
Los restos aparecieron cubiertos de formol, lo que dificultó significativamente la extracción de ADN. Sin embargo, la identidad fue confirmada por tres laboratorios forenses, incluyendo uno en Estados Unidos. Para la UBPD, la certeza de que se trata de Camilo Torres no proviene únicamente del ADN cotejado con sus padres, sino también de pruebas antropométricas que permitieron elaborar un perfil biológico coincidente con la estatura, proporciones y características específicas del sacerdote.
"El proceso ha enfrentado limitaciones relevantes por el estado y las condiciones de las muestras óseas. Sin embargo, contamos con una muestra biológica que ofrece información orientadora", reiteró Cortés en el comunicado oficial.
Preparativos universitarios frustrados
En la Universidad Nacional, las expectativas eran altas. Desde el pasado 1 de febrero, se observaron adecuaciones en la capilla Cristo Maestro para recibir los restos del sacerdote que marcó la historia institucional. Torres no solo fue profesor universitario, sino también cofundador de la Facultad de Sociología antes de asumir un papel activo en la política social colombiana.
Carolina Jiménez, vicerrectora de la Universidad Nacional, había expresado a Colombia+20 que desde su fallecimiento, la comunidad académica ha mantenido la esperanza de que sus restos pudieran descansar en la institución. "Así lo atestigua la placa memorial ubicada hace 50 años en la capilla, que simboliza la disposición permanente de la Universidad para salvaguardar su memoria", afirmó Jiménez.
Significado simbólico del gesto
Para la vicerrectora, que la Universidad Nacional recibiera los restos significaría "un reconocimiento a su contribución histórica y un gesto de valor simbólico". Jiménez destacó que "el padre Camilo Torres trabajó arduamente por la justicia social y una vida digna para todos los colombianos".
La intención de la Universidad se había expresado formalmente al padre Javier Giraldo S.J., quien realizó la solicitud de activación del procedimiento de búsqueda, y a la propia UBPD. Sin embargo, ahora corresponde a Medicina Legal completar los estudios y autorizar la entrega de los restos, proceso que enfrenta obstáculos técnicos inesperados.
El caso de Camilo Torres sigue siendo emblemático en la historia colombiana: un sacerdote que, tras solo cuatro meses en armas con el ELN, murió en su primer combate, pero cuyo legado intelectual y social perdura seis décadas después, generando aún debates y expectativas sobre su memoria y lugar en la historia nacional.



