El pasado fin de semana, la subteniente Jenyfer Marciales, comandante de la estación de Policía de Providencia, fue encontrada sin vida en su habitación. El caso ha generado conmoción y múltiples interrogantes, especialmente por las advertencias que la joven oficial habría hecho a sus familiares semanas antes del trágico desenlace.
Hallazgo del cuerpo y primeras hipótesis
De acuerdo con información oficial, el cuerpo de la subteniente fue descubierto el sábado por uno de sus compañeros, quien ingresó a la habitación tras varias horas sin tener noticias de ella. Al entrar, encontró a Marciales tendida en el piso con una herida de bala. La hermana de la víctima, Leidy Marciales, relató que la comunicación con Jennifer se perdió alrededor de las 11 de la mañana. "Ella empezó el turno y, como a las 11 de la mañana, ya no respondía. Hasta las 2 de la tarde, lo que nos parece mucho tiempo para que no sepan nada de un comandante que tiene que estar 24/7, se meten por una puerta ventana y la encuentran sin vida, con un disparo en la cabeza", declaró.
La familia cuestiona el tiempo transcurrido sin que se notara la ausencia de la subteniente, dado su rol de liderazgo en la estación. Las autoridades han planteado la hipótesis de que Marciales pudo haberse autolesionado, versión que es rechazada por sus familiares, quienes aseguran que ella no había manifestado intenciones de hacerse daño, sino preocupación por su seguridad.
Advertencias previas y presunto acoso laboral
Lo que más ha llamado la atención son las revelaciones de la familia sobre lo que ocurría semanas antes de la muerte. En entrevista con Noticias Caracol, Leidy Marciales afirmó que su hermana había advertido sobre una situación de presunto acoso laboral. "A mí me dejó mensajes diciéndome que cualquier cosa que pasara, también había un testigo que vendría siendo un compañero policía que ella conocía hace mucho tiempo, que por el momento nos vamos a reservar el nombre, mientras va avanzando la situación por seguridad. Mi hermana nos dejó ese mensaje: 'Mira, busca a este amigo mío, policía, si me pasa algo, que él es la persona en la que yo confío y nos puede ayudar'", relató.
Según la familia, el presunto acoso provenía de un teniente identificado como Daniel Felipe Guzmán Medina, con quien Jennifer compartía responsabilidades en la estación. Este señalamiento ahora forma parte de las dudas que rodean el caso.
Viaje a Barranquilla y falta de respuesta
Se conoció que hace aproximadamente dos semanas, la subteniente había viajado a Barranquilla con permiso, donde permaneció resguardada tras informar a sus superiores sobre la situación que vivía. Pese a esto, sus familiares aseguran que no hubo una respuesta efectiva antes de que ocurriera la tragedia.
El caso continúa bajo investigación. Mientras tanto, los familiares esperan que se esclarezcan los hechos y que se tenga en cuenta el contexto que rodeaba la vida de la subteniente antes de su muerte.



