Víctimas del conflicto colombiano denuncian revictimización en sesión del Congreso
Víctimas denuncian revictimización en sesión del Congreso

La lucha por la memoria en medio del conflicto y la indiferencia institucional

Con un optimismo que muchos han calificado como ingenuo, pero que se mantiene firme por convicción profunda, el trabajo por la paz y la reconciliación en Colombia continúa enfrentando obstáculos tangibles y simbólicos. La jornada inició con un intercambio de experiencias sobre iniciativas de memoria histórica, proyectos con un fuerte componente pedagógico para la apropiación social del legado de la Comisión de la Verdad (CEV). Sin embargo, pronto llegó una noticia que evidenció la crudeza del presente: una de las madres de las escuelas itinerantes "No más hijos para la guerra" no pudo asistir porque su sobrino desapareció, en lo que podría ser un nuevo caso de reclutamiento forzado.

Las dificultades en el territorio: hablar de paz como riesgo

Las organizaciones sociales compartieron diversas problemáticas en los territorios, siendo la más grave la estigmatización y amenaza que enfrentan por promover procesos de paz. Hablar de reconciliación las convierte en enemigas de los actores armados que aún operan en varias regiones del país. Esta realidad plantea una pregunta crucial y dolorosa: ¿cómo se puede construir memoria histórica en medio de un conflicto que no ha cesado por completo?

El desolador escenario en el Capitolio Nacional

En el Congreso de la República se llevó a cabo una sesión especial conjunta del Senado y la Cámara para conmemorar el día nacional de las víctimas del conflicto armado. El resultado fue profundamente desalentador. Las víctimas de las FARC, de los grupos paramilitares, de agentes del Estado, del narcotráfico y de otros actores armados, conforman un grupo heterogéneo pero comparten un fenómeno estructural común: la revictimización constante.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

A medida que las víctimas exponían sus testimonios de dolor, sus resistencias y sus anhelos de justicia, el recinto del Capitolio se fue vaciando progresivamente. Con la presencia de apenas 19 representantes y 8 senadores, la sesión debió suspenderse por falta de quorum, incumpliendo el requisito mínimo de asistencia.

"Mucha tristeza y me da mucho dolor que son más las sillas vacías que las personas que hay en el Congreso", expresó visiblemente afectada la representante Margarita Restrepo, reflejando la sensación de abandono institucional que experimentaron las víctimas.

Un espacio de reconocimiento y dignidad

Horas más tarde, en el auditorio Jorge Eliécer Gaitán, esas mismas víctimas encontraron un espacio muy diferente. Allí fueron escuchadas, contenidas y exaltadas por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). En palabras de María Gaitán, se reconoció públicamente sus años de búsqueda incansable, de dignidad defendida contra viento y marea, y de memoria custodiada incluso en medio del silencio impuesto por el miedo.

Este momento no cerró trayectorias de dolor, sino que iluminó una ruta que sigue viva: la de quienes han resistido al olvido sistemático y han sostenido la verdad como brújula para no perder el rumbo de nuestra historia colectiva.

La memoria como construcción colectiva y responsabilidad presente

En ese espacio de reconocimiento, la memoria se afirmó como lo que realmente es: una construcción colectiva, frágil pero necesaria, que solo permanece encendida gracias al compromiso de quienes se niegan a dejarla apagar.

Con el calor simbólico del fogón del Ubuntu, la sanación de los saberes ancestrales y las voces revitalizadoras de las cantaoras del Pacífico, se hizo un llamado a abrazar la memoria no solo como pasado remoto, sino como responsabilidad ética del presente.

El mensaje final fue claro y contundente: escuchar a las víctimas del conflicto colombiano no debe reducirse a un gesto simbólico o protocolario de un día específico en el calendario. Debe convertirse en un compromiso honesto, cotidiano y sostenido de toda la nación, especialmente de sus instituciones representativas, para que la indiferencia no siga revictimizando a quienes ya han sufrido demasiado.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar