Presunto acosador sexual del Inciva mantiene en zozobra a mujeres en Tuluá
Un caso de presunto acoso sexual sistemático ha generado terror entre funcionarias del Instituto para la Investigación y la Preservación del Patrimonio Cultural y Natural del Valle del Cauca (Inciva), docentes y estudiantes del municipio de Tuluá. Las víctimas, que incluyen empleadas del Jardín Botánico Juan María Céspedes y alumnas del colegio Cenal, han expresado sentirse "solas" y "aterradas" ante la falta de avances en las investigaciones.
Denuncias formales ante la Fiscalía
Desde noviembre de 2025, múltiples mujeres han presentado denuncias ante la Fiscalía de Tuluá por lo que describen como un patrón de acoso sexual perpetrado por un hombre joven, presuntamente funcionario del Inciva. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó a medios que el caso "está en investigación" y que "ya se hicieron las denuncias".
Una de las denunciantes, quien pidió reserva de su identidad por seguridad, relató a este medio: "Tenemos miedo. Esto ha sido una pesadilla. Nos sentimos solas porque desde noviembre presentamos las denuncias y no ha pasado nada".
Modus operandi perturbador
Según las evidencias presentadas a las autoridades, el presunto agresor habría contactado a sus víctimas mediante WhatsApp y llamadas telefónicas, utilizando en algunos casos identidades falsas y múltiples números. Los mensajes incluyen propuestas sexuales explícitas y lenguaje obsceno.
Entre los textos compartidos como prueba se encuentra uno que dice: "Es que pues tú siempre me has atraído... ¿y si este finde te secuestro un rato, te invito a un motel bonito y nos olvidamos del mundo por un par de horas?".Las denunciantes también reportan que el individuo habría realizado videollamadas en las que se mostraba masturbándose ante la cámara del teléfono cuando las víctimas respondían.
Vulneración sistemática en entorno institucional
El documento de denuncia conocido por este medio señala que el caso involucra al menos siete funcionarias del Inciva en el Jardín Botánico de Tuluá, además de una profesora y varias estudiantes del colegio Cenal. El texto advierte sobre "la presunta utilización de listados de asistencia institucional para contactar a estudiantes", lo que representaría una grave vulneración de derechos, especialmente cuando se trata de menores de edad.
"La gravedad de la situación se incrementa al considerar que los hechos se desarrollan en un entorno institucional y en una zona rural del municipio de Tuluá, con condiciones geográficas que podrían aumentar la vulnerabilidad de las posibles víctimas", destaca el comunicado anónimo emitido por las afectadas.
Respuesta institucional cuestionada
Ante la consulta sobre por qué no se ha apartado de sus funciones al presunto implicado mientras avanza la investigación, la gobernadora Toro respondió: "No se ha probado". Por su parte, Emily Vanessa Vélez, directora del Inciva, señaló que "el caso ya está ante la autoridad competente" y se comprometió a ampliar información en los próximos días.
Las víctimas insisten en que el presunto agresor sería una misma persona, ya que al cruzar información han identificado coincidencias en las expresiones y el modus operandi. Además, mencionan que en Cali existirían más afectadas, también funcionarias del Inciva.
Llamado a la acción y protección
El documento de denuncia concluye con un urgente llamado: "Este no es solo un caso individual. Es una alerta. Es un llamado. Es una oportunidad para evitar que ocurra algo irreparable". Las mujeres afectadas continúan asistiendo a sus lugares de trabajo y estudio "bajo temor constante", según describen, mientras esperan que las autoridades judiciales actúen con celeridad para garantizar su seguridad y aplicar justicia.



