Hombre confiesa triple feminicidio en Bogotá: cerraba puertas para evitar escape de víctimas
En una audiencia judicial que estremeció a la capital colombiana, Cristian Camilo Valencia Hurtado reconoció su responsabilidad en el triple feminicidio ocurrido en el barrio Atalayas de la localidad de Bosa, al sur de Bogotá. Las víctimas fueron identificadas como su pareja sentimental, Deisy Arboleda de 42 años, y sus dos hijas de 20 y 17 años, quienes fueron atacadas mientras dormían profundamente en su vivienda.
Detalles escalofriantes del crimen
Según las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, el agresor utilizó un puñal para cometer los homicidios y tomó la precaución macabra de cerrar completamente todas las salidas de la casa, asegurándose así de que ninguna de las tres mujeres pudiera escapar durante el ataque. El caso se reportó en la mañana del martes 24 de marzo, cuando un familiar de las víctimas contactó a las autoridades a través de la línea de emergencia 123.
Al arribar al lugar, los uniformados encontraron una escena desgarradora que evidenciaba la brutalidad del crimen. Con respecto al agresor, Valencia intentó quitarse la vida ingiriendo veneno inmediatamente después de cometer los feminicidios, por lo que fue trasladado a un centro médico antes de formalizarse su captura.
Historial de violencia sistemática
Durante la audiencia, la Fiscalía reveló información crucial que demuestra que este crimen no fue un hecho aislado. Deisy Arboleda había presentado denuncias formales contra Valencia entre los años 2024 y 2025 por violencia intrafamiliar y abuso sexual, estableciendo un patrón de agresión que se extendió durante al menos dos años antes del desenlace fatal.
"El ciclo de violencia sistemático y progresivo ha existido por el agresor, dirigido no solo contra sus compañeras sentimentales, sino también contra sus hijas", afirmó la fiscal a cargo del caso. "Este ciclo inició con actos de maltrato, amenazas y control, extendiéndose de manera reiterada en el tiempo hacia las tres mujeres, evidenciándose una escalada de violencia que culminó con la muerte".
Petición de máxima severidad
José García, abogado representante de la familia de las víctimas, solicitó al juez la aplicación de la máxima severidad posible en la sentencia, enfatizando el grado de sevicia y crueldad demostrado por Valencia durante la comisión de los crímenes. El llamado legal también incluyó un firme pedido para que no haya impunidad en este caso que ha conmocionado a la comunidad de Bosa y a toda Bogotá.
La Fiscalía procesó a Valencia por el delito de feminicidio agravado, cargos que podrían acarrear las penas más severas contempladas en el código penal colombiano. Este caso se suma a las alarmantes estadísticas de violencia contra la mujer en Colombia, destacando la importancia de los sistemas de denuncia y protección para víctimas de violencia intrafamiliar.



