Bogotá enfrenta crisis en violencia de género: cifras alarmantes exigen acción integral
Comprender y combatir las violencias basadas en género representa uno de los desafíos más urgentes en materia de seguridad ciudadana. No se trata simplemente de crear más canales de denuncia o implementar medidas de protección después de los hechos consumados. Tampoco puede reducirse la respuesta estatal a campañas publicitarias con colores rosa y violeta. El verdadero reto radica en entender las causas estructurales para prevenir contextualmente y generar alertas tempranas que eviten la escalada de las violencias.
Un enfoque integral más allá de la reacción policial
Enfrentar las violencias basadas en género es un desafío que involucra a todas las entidades gubernamentales. Confiar exclusivamente en la Patrulla Púrpura o en los fiscales seccionales especializados en casos de mujeres para cambiar el panorama equivale a resignarse a que los eventos ocurran. Esta postura limita la acción a la captura, judicialización y condena de los agresores, procesos que siempre deben ocurrir, pero que no deben opacar el objetivo histórico de prevenir completamente los actos de violencia.
Bogotá: reconocimiento internacional y realidad preocupante
Bogotá ha destacado internacionalmente por la creación de la Secretaría de la Mujer, la implementación de casas de acogida y las manzanas del cuidado. La capital ha impulsado el debate nacional sobre las violencias contra las mujeres y ha logrado visibilizar que las agresiones no son solo físicas, sino que incluyen dimensiones psicológicas, económicas, laborales, patrimoniales, contextuales, vicarias y obstétricas.
Sin embargo, resulta lamentable que los dos últimos años se consoliden como los más violentos para las mujeres en la capital. Según cifras oficiales de la Policía Nacional a través del sistema SIEDCO, en homicidios a mujeres (no necesariamente clasificados como feminicidios), 2024 y 2025 han sido los peores en seis años, superando incluso los registros de la pandemia.
Cifras que generan alerta máxima
Las estadísticas revelan un panorama preocupante:
- Homicidios de mujeres: 2021: 78 casos; 2022: 84 casos; 2023: 76 casos; 2024: 94 casos; 2025: 87 casos.
- Violencia intrafamiliar: 2021: 21.984 casos; 2022: 19.603 casos; 2023: 16.370 casos; 2024: 25.694 casos; 2025: 30.257 casos.
- Delito sexual: 2021: 4.110 denuncias; 2022: 4.579 denuncias; 2023: 3.985 denuncias; 2024: 6.167 denuncias; 2025: 5.471 denuncias.
El delito sexual presenta datos particularmente escandalosos, superando los 5.000 registros anuales en los últimos dos años.
Urge un plan integral de prevención y atención
Se requiere con urgencia un plan de previsión, prevención y atención a las violencias basadas en género que no recaiga exclusivamente en la Policía y la Fiscalía. Además, es fundamental desarrollar una visión crítica y objetiva sobre los datos estadísticos. No se puede argumentar convenientemente que el aumento de casos refleja mayor confianza en los canales de denuncia, mientras que la disminución se atribuye a reducciones efectivas de la violencia.
La conveniencia en los discursos oficiales no puede ignorar que detrás de cada cifra hay mujeres que necesitan una administración comprometida con su protección integral. La respuesta debe trascender la mera reacción institucional y abordar las raíces estructurales que perpetúan las violencias basadas en género en la sociedad bogotana.



