El Gobierno de Canadá presentó un proyecto de ley que contempla fijar en 16 años la edad mínima para crear cuentas en redes sociales. La iniciativa busca proteger a los menores de contenidos perjudiciales y promover un desarrollo saludable.
Declaraciones de funcionarios
“La seguridad de los niños no puede ser una consideración secundaria. Todos sabemos que el contenido dañino en línea puede tener consecuencias muy graves”, declaró el ministro de Cultura, Marc Miller. “A medida que la tecnología evoluciona, debemos asegurarnos de que nuestras leyes se adapten, porque los padres no pueden afrontar estos desafíos solos”, añadió el funcionario en un comunicado.
“Las redes sociales y los chatbots con inteligencia artificial no promueven un desarrollo saludable en los niños y se han convertido en una fuente de ansiedad, aislamiento, depresión y muchos otros problemas de salud mental para muchos jóvenes”, dijo, a su vez, Marjorie Michel, ministra de Salud.
Detalles de la legislación
La legislación, según detalló The Guardian, abarca siete tipos de contenido perjudicial, entre los que se incluyen el que induce a los niños a autolesionarse y el que incita a la violencia y fomenta el odio, así como las imágenes íntimas no consentidas. Las plataformas que ofrecen contenido para adultos no podrían obtener una exención. Además, se creará una comisión de seguridad digital. Los criterios para las exenciones se anunciarán más adelante.
Miller indicó que la creación del organismo regulador podría tardar hasta 18 meses. De acuerdo a lo que aseguró, las plataformas deberán demostrar que son seguras e implementar la verificación de edad.
Antecedentes internacionales
En diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país en prohibir el uso de redes sociales a menores, con el fin de protegerlos de los temidos efectos nocivos en su salud mental, con resultados hasta el momento dispares.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió el 29 de mayo que prohibir el acceso de los menores a las redes sociales no era suficiente, e instó a los gobiernos y a las empresas a diseñar plataformas más seguras.



