El movimiento therian: una identidad animal que conquista las redes sociales
En plazas y espacios públicos de ciudades sudamericanas como Buenos Aires y Montevideo, grupos de jóvenes han comenzado a llamar la atención al desplazarse a cuatro patas mientras lucen máscaras y accesorios animales. Esta escena, que podría confundirse con una performance artística, representa en realidad la manifestación visible del movimiento therian, una forma de autoidentificación con animales que ha encontrado en plataformas como TikTok y YouTube una plataforma global para compartir experiencias y explicar su significado profundo.
Más allá del disfraz: una conexión psicológica y espiritual
El fenómeno therian trasciende completamente la apariencia física y el simple disfraz. Sus participantes describen una conexión psicológica, emocional o espiritual con un animal específico, conocido dentro de la comunidad como "teriotipo". Esta identificación interna puede manifestarse en rutinas físicas, comportamientos inspirados o simbolismos asociados a especies como lobos, perros, zorros o diversos felinos.
El término proviene de therianthropy, derivado del griego therion ("bestia") y anthropos ("humano"). En redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, jóvenes explican que sienten que su "verdadero ser" posee características o instintos que asocian directamente con su teriotipo, influyendo incluso en cómo piensan y sienten en su vida cotidiana.
Orígenes digitales en los años noventa
La identidad therian tiene una historia más extensa de lo que su reciente viralización podría sugerir. Sus raíces se remontan a los primeros años de internet, específicamente a foros de Usenet como alt.horror.werewolves a comienzos de la década de 1990. En estos espacios digitales pioneros, algunos usuarios comenzaron a compartir experiencias personales que iban más allá del interés por la ficción de hombres lobo, describiendo una identificación interna con animales como parte fundamental de su identidad.
Entre 1993 y 1994, estas conversaciones evolucionaron significativamente:
- Se consolidó el término therianthropy para describir esta vivencia
- Se diferenciaron claramente de conceptos como la licantropía tradicional
- Se desarrolló un lenguaje propio dentro de la comunidad
- Surgieron intercambios de testimonios y reflexiones sobre la conexión animal
Durante años, el movimiento permaneció principalmente confinado a foros especializados y listas de correo electrónico, manteniéndose como una subcultura digital marginal.
Diferencias clave con otros movimientos
Es crucial distinguir el movimiento therian de otros fenómenos culturales con los que podría confundirse superficialmente. A diferencia del fandom furry, que se basa principalmente en:
- La representación artística de personajes antropomórficos
- El entretenimiento y la creación de personajes
- Actividades lúdicas y comunitarias
Los therians sostienen firmemente que su conexión con un animal no es una actuación ni un rol adoptado temporalmente, sino una parte integral de su identidad personal que experimentan de manera constante.
Expansión global y debates contemporáneos
La viralización reciente en redes sociales ha catapultado la visibilidad del movimiento therian más allá de Sudamérica, alcanzando países como España y diversas comunidades de habla hispana en todo el mundo. Esta expansión acelerada ha generado múltiples consecuencias:
- Organización de encuentros presenciales y virtuales
- Debates intensos sobre las motivaciones personales detrás de esta identificación
- Exploración de posibles implicaciones psicológicas y sociales
- Creación de contenido educativo en plataformas digitales
La rapidez con que los videos se replican en TikTok y YouTube ha puesto el foco público sobre este fenómeno, generando preguntas fundamentales sobre cómo los jóvenes contemporáneos buscan pertenencia y formas de expresión en un mundo hiperconectado. Este movimiento plantea cuestiones profundas sobre los límites de la autoidentificación en la era digital, donde cualquier forma de identidad puede encontrar rápidamente una comunidad afín y una plataforma para hacerse visible.
El fenómeno therian representa así un caso fascinante de cómo identidades que nacieron en los márgenes de internet han encontrado en las redes sociales contemporáneas no solo visibilidad, sino también nuevas generaciones de participantes y un espacio para el diálogo global sobre la naturaleza de la identidad humana en relación con el mundo animal.