Ciberseguridad y protección de datos: desafíos críticos para empresas colombianas
La gestión de datos se ha convertido en uno de los principales desafíos para las organizaciones en Colombia, no solo por el creciente volumen y complejidad de la información, sino también por la necesidad de cumplir con marcos regulatorios como la Ley 1581 de 2012, que exige garantizar el tratamiento adecuado de la información personal.
El factor humano como punto crítico
Según Jorge Convers, gerente de Gestión Humana de Novasoft, muchos incidentes de seguridad se originan en errores de los colaboradores. Entre los más comunes se encuentran:
- Compartir contraseñas entre empleados
- Utilizar claves débiles y fáciles de descifrar
- No actualizar regularmente las contraseñas
- Dejar sesiones abiertas en dispositivos compartidos
- Interactuar con correos electrónicos y enlaces de origen desconocido
Convers enfatiza que "las empresas deben promover buenas prácticas de seguridad, como el uso de contraseñas robustas y su renovación periódica, así como fortalecer la cultura organizacional frente a los riesgos digitales".
Estrategias fundamentales de protección
El experto de Novasoft señala que el primer paso para evitar fugas de información es identificar los activos de datos, definir responsables claros y establecer niveles de acceso según la criticidad de la información. A esto se suma la necesidad de clasificar la información en categorías como:
- Información confidencial: datos sensibles que requieren máxima protección
- Información interna: datos para uso exclusivo dentro de la organización
- Información pública: datos que pueden compartirse externamente
La aplicación de medidas como la encriptación, especialmente en entornos digitales, se vuelve fundamental para proteger la información sensible.
Gestión con terceros y transformación tecnológica
El manejo de datos con terceros también requiere controles estrictos. Las organizaciones deben limitar el envío de información al mínimo necesario, verificar cuidadosamente a los destinatarios y evitar compartir datos sensibles sin las debidas garantías de seguridad.
En paralelo, la transformación tecnológica está exigiendo nuevas habilidades entre los colaboradores. Hoy se requieren capacidades para gestionar grandes volúmenes de datos, proteger información confidencial y utilizar herramientas de inteligencia artificial de manera segura, incluyendo la correcta formulación de instrucciones y la gestión eficiente de sistemas basados en IA.
Un proceso continuo y estratégico
Para Convers, la ciberseguridad debe asumirse como un proceso continuo. "No se trata de implementar herramientas y dar el tema por cerrado. Los riesgos evolucionan constantemente, por lo que la estrategia debe actualizarse de forma permanente", señaló el experto.
Este enfoque implica una visión integral que abarque no solo los sistemas tecnológicos, sino también aspectos como el control de acceso físico y la inclusión de políticas de seguridad en los procesos internos de las organizaciones.
Evaluación de capacidades y migración a la nube
Las empresas deben evaluar cuidadosamente si cuentan con la capacidad de gestionar estos retos internamente o si resulta más eficiente apoyarse en proveedores especializados. En muchos casos, la migración a la nube permite acceder a infraestructuras más seguras y con monitoreo constante, lo que representa una ventaja significativa para organizaciones de todos los tamaños.
La sensibilización como línea de defensa
La capacitación constante de los colaboradores se consolida como una de las principales líneas de defensa. La sensibilización permanente permite identificar amenazas y prevenir incidentes antes de que ocurran, creando una cultura organizacional consciente de los riesgos digitales.
"En un entorno cada vez más digital, la protección de los datos no solo es una obligación legal, sino un factor clave para la sostenibilidad y competitividad de las empresas", concluye Convers, destacando que las empresas administran datos sensibles de candidatos, colaboradores, clientes y proveedores, lo que convierte a la ciberseguridad en una prioridad estratégica fundamental.



