Mark Zuckerberg testifica en juicio histórico: Meta enfrenta acusaciones de adicción en menores
Zuckerberg testifica en juicio por adicción de menores en Meta

El histórico testimonio de Zuckerberg que podría cambiar la industria tecnológica

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparece este miércoles ante un jurado en Los Ángeles en un juicio que representa un momento crucial para la industria tecnológica mundial. Este proceso judicial, el primero entre más de 1.500 demandas similares, podría establecer precedentes fundamentales sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la salud mental de niños y adolescentes.

El caso que desató la tormenta legal

La demanda fue presentada por una joven identificada como "Kaley" y su madre, representadas por el abogado Mark Lanier. Según los documentos judiciales, Kaley comenzó a utilizar YouTube a los seis años e Instagram a los nueve, llegando a pasar más de 16 horas diarias en la plataforma durante su adolescencia. La demanda sostiene que esta exposición prolongada le generó ansiedad severa, dismorfia corporal, pensamientos suicidas, además de haber sufrido acoso y sextorsión a través de las redes sociales.

El caso Kaley versus Meta se ha convertido en el punto focal de un movimiento legal masivo que involucra a miles de familias estadounidenses que alegan daños similares. Muchos padres asisten al juicio con la esperanza de que se establezcan responsabilidades claras por los presuntos efectos negativos de las redes sociales en el desarrollo juvenil.

La posición de Meta y las contradicciones internas

Meta ha rechazado categóricamente las acusaciones a través de un portavoz que declaró a CNN que la empresa discrepa "rotundamente" con los señalamientos y confía en que las pruebas demostrarán su compromiso con la seguridad juvenil. La compañía argumenta que los problemas de salud mental de la demandante se originaron en circunstancias familiares complejas y no específicamente en el uso de redes sociales.

Sin embargo, documentos internos analizados por el Knight-Georgetown Institute revelan información contradictoria. Estos documentos indican que hasta marzo de 2025, la inscripción en herramientas de supervisión parental era notablemente limitada, y que ciertos grupos de usuarios jóvenes eran considerados estratégicamente valiosos por su potencial de permanencia a largo plazo en las plataformas.

Testimonios desgarradores de familias afectadas

Entre los asistentes al juicio se encuentra Joann Bogard, madre de Mason, un adolescente de 15 años que falleció en 2019 tras intentar un desafío viral observado en videos en línea. Bogard, quien presenció en 2024 una disculpa pública de Zuckerberg ante padres en el Capitolio, expresó su frustración al medio estadounidense: "Esperaba que ese momento derivara en transformaciones profundas, pero la situación solo está empeorando".

Julianna Arnold, cuya hija Coco murió después de que un hombre contactado a través de Instagram le vendiera una pastilla con fentanilo, también asiste al proceso. Arnold afirmó a CNN que espera que el testimonio de los ejecutives permita conocer con mayor detalle las decisiones internas de la compañía que podrían haber contribuido a estas tragedias.

El debate sobre las medidas de seguridad implementadas

Meta ha destacado en su defensa la implementación de diversas medidas de seguridad, incluidas las "cuentas para adolescentes", configuraciones de privacidad predeterminadas y herramientas de supervisión parental para usuarios menores de 18 años. Según datos proporcionados por la empresa, millones de adolescentes utilizan estas cuentas especiales, y el 97% de los usuarios entre 13 y 15 años mantiene activadas las restricciones integradas.

El testimonio de Zuckerberg se produce después de la comparecencia del director de Instagram, Adam Mosseri, quien declaró que no considera que las redes sociales sean "clínicamente adictivas", aunque reconoció que su uso puede volverse problemático en ciertos casos. Esta posición contrasta con las acusaciones de que Meta diseñó funciones específicamente para fomentar el uso prolongado entre menores de edad.

Implicaciones legales y precedentes potenciales

El contexto legal de este juicio se desarrolla en una era donde las empresas tecnológicas han invocado frecuentemente la Sección 230 para limitar su responsabilidad por contenidos publicados por terceros. Si el jurado falla a favor de la demandante, podría sentarse un precedente histórico que redefina la responsabilidad de las plataformas digitales por decisiones de diseño que afecten a usuarios vulnerables.

Este proceso judicial ocurre simultáneamente con debates legislativos en varios países, incluyendo España y Australia, sobre la posibilidad de prohibir o restringir severamente el acceso a redes sociales para menores de edad. Las decisiones que surjan de este juicio podrían influir significativamente en regulaciones futuras a nivel global.

Las familias afectadas esperan que este juicio no solo proporcione justicia en casos individuales, sino que impulse cambios estructurales en la industria tecnológica para proteger mejor a los usuarios más jóvenes de los potenciales daños asociados con el uso excesivo de redes sociales.