J.P. Morgan advierte que el mercado subestima el impacto económico de la IA
J.P. Morgan: mercado subestima impacto económico de la IA

J.P. Morgan Private Bank ha señalado que los mercados financieros están siendo excesivamente pesimistas respecto al impacto económico de la inteligencia artificial (IA). Según la entidad, esta tecnología podría convertirse en una de las fuerzas desinflacionarias más importantes de las próximas décadas, siempre que se utilice de manera adecuada.

IA como fuerza desinflacionaria

En su informe 'Perspectivas de Inversión Global a Mitad de Año 2026: Promesas y Presiones', J.P. Morgan destaca que el debate actual sobre la IA se ha centrado demasiado en riesgos como el desplazamiento laboral y la destrucción de modelos de negocio tradicionales. Sin embargo, el mercado estaría subestimando su capacidad para aumentar la productividad, reducir costos y expandir la capacidad económica global sin depender proporcionalmente de más mano de obra.

Grace Peters, codirectora de Estrategia de Inversión Global de J.P. Morgan Private Bank, comparó el impacto de la IA con el de la electricidad y los ordenadores: 'La IA está aliviando la limitación de los conocimientos especializados, al igual que la electricidad alivió la limitación de energía y el ordenador alivió la limitación de la información'. Peters agregó que el alcance real de esta transformación sigue siendo difícil de dimensionar, lo que genera dudas en los mercados.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Recomendaciones para inversionistas

El informe recomienda a los inversionistas posicionarse en sectores vinculados con la expansión de centros de datos, mercados privados y empresas beneficiadas por el crecimiento tecnológico global. Al mismo tiempo, aconseja evitar industrias tradicionales vulnerables a procesos acelerados de disrupción tecnológica.

Geopolítica y petróleo: riesgos persistentes

A pesar de la visión positiva sobre la IA, el informe advierte que el contexto internacional sigue marcado por fuertes riesgos geopolíticos y presiones inflacionarias. Uno de los principales focos de preocupación es el cierre del estrecho de Ormuz, calificado como 'la mayor crisis de suministro de petróleo desde la Segunda Guerra Mundial'.

J.P. Morgan considera que este episodio no es aislado, sino parte de una transformación estructural donde la prioridad ha pasado de la eficiencia a la seguridad y resiliencia de las cadenas de suministro. Los mercados ya están descontando esta realidad: las acciones europeas del sector defensa duplicaron su valor en 2025, las de recursos naturales avanzaron más del 30% y el oro acumuló un incremento del 130% en los últimos tres años.

Más allá de acciones y bonos

El informe también subraya que el entorno económico actual exige replantear la construcción de portafolios. Las crisis globales ya no son eventos coyunturales, sino parte de una dinámica estructural caracterizada por inflación persistente, volatilidad financiera y tensiones internacionales.

Stephen Parker, codirector de Estrategia de Inversión Global de J.P. Morgan Private Bank, señaló que 'las acciones vinculadas a materias primas, las infraestructuras globales y el sector inmobiliario ofrecen flujos de caja resistentes a la inflación', con rendimientos históricos anualizados entre el 8% y el 12% en contextos inflacionarios.

El reporte concluye que el principal riesgo para los inversionistas no es la volatilidad de corto plazo, sino reaccionar exageradamente ante ella. Incluso en medio de guerras, inflación y tensiones energéticas, los mercados ofrecen oportunidades relevantes para quienes mantengan estrategias disciplinadas y una visión de largo plazo.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar