Un análisis de The Economist señala que, más de tres años después del lanzamiento de ChatGPT, la investigación económica sobre inteligencia artificial sigue siendo limitada en comparación con la atención que ha recibido la tecnología. Aunque el interés académico ha crecido, gran parte de los estudios y análisis más influyentes están siendo desarrollados por expertos vinculados directamente a laboratorios como Anthropic, OpenAI y Google DeepMind.
Principales economistas en el campo de la IA
Entre los académicos con mayor influencia aparece el economista de Stanford Erik Brynjolfsson, reconocido por investigaciones sobre productividad, transformación digital y mercados laborales. Su trabajo ha explorado cómo la inteligencia artificial podría modificar la demanda de empleo y la organización de las empresas.
También destaca Anton Korinek, investigador de la Universidad de Virginia y actualmente vinculado a Anthropic, quien se ha convertido en una de las voces más activas en el análisis de las implicaciones económicas de la inteligencia artificial avanzada. Sus estudios buscan medir de forma más precisa el aporte de esta tecnología a la actividad económica y al crecimiento.
Otros expertos relevantes
Chad Jones, profesor de Stanford y uno de los economistas más reconocidos en el estudio del crecimiento económico de largo plazo, cuyas investigaciones han servido de base para analizar cómo la innovación tecnológica puede transformar la productividad de los países. La lista incluye además a Tom Cunningham, investigador de Metr, organización dedicada a evaluar capacidades y riesgos asociados a los modelos de inteligencia artificial; Ronnie Chatterji, economista jefe de OpenAI y profesor de la Universidad de Duke; y Alex Imas, recientemente incorporado a Google DeepMind como responsable de economía de la IA.
Más nombres en la lista
A ellos se suman académicos como Luis Garicano, de la Escuela de Economía de Londres; Susan Athey, pionera en economía digital y aprendizaje automático en Stanford; Simon Johnson, investigador del MIT; y Daron Acemoglu, también del MIT y un referente mundial. Según The Economist, estos economistas están abandonando cada vez más la academia para vincularse a empresas de IA, lo que refleja la creciente demanda de análisis económico en el sector privado.



