Google proyecta inteligencia artificial general en 5 a 8 años según Nobel de Química
Google: IA general en 5-8 años según Nobel de Química

Google acelera hacia la superinteligencia con proyección de 5 a 8 años

El director ejecutivo de Google DeepMind y premio Nobel de Química, Demis Hassabis, realizó una de las proyecciones más ambiciosas sobre el futuro tecnológico durante la Cumbre de Impacto de IA 2026 en Nueva Delhi, India. Según sus declaraciones, la inteligencia artificial general podría materializarse en un plazo de entre cinco y ocho años, marcando un hito histórico en el desarrollo tecnológico.

Un horizonte tangible para la inteligencia artificial general

"Estamos a una distancia de entre cinco y ocho años de alcanzar una inteligencia artificial que pueda razonar de manera similar al ser humano", afirmó Hassabis ante centenares de líderes tecnológicos, científicos y representantes gubernamentales reunidos en la capital india. Su diagnóstico se basa en una premisa fundamental: la evolución de los sistemas actuales no sigue un patrón lineal, sino exponencial, donde cada avance técnico reduce significativamente la brecha entre automatización avanzada y razonamiento autónomo.

La Cumbre de Impacto de IA 2026 reunió a más de veinte jefes de Estado y aproximadamente quinientos líderes del sector tecnológico, estableciendo un escenario estratégico para definir las reglas que gobernarán la economía digital de la próxima década. El debate central se enfocó en cómo equilibrar la innovación extrema con la seguridad global dentro de un contexto de competencia tecnológica creciente.

El 'Test de Einstein': nuevo estándar de evaluación

Para ilustrar lo que aún falta por conquistar en el campo de la inteligencia artificial, Hassabis propuso un innovador estándar de evaluación denominado 'Test de Einstein'. Este experimento no busca medir la capacidad de una máquina para acumular información, sino evaluar su potencial para generar descubrimientos científicos originales.

Según explicó el directivo, el test consistiría en entrenar una inteligencia artificial con todo el conocimiento humano disponible, pero restringiendo los datos hasta el año 1911. El desafío fundamental sería observar si, sin acceso a avances posteriores, el sistema logra formular por sí mismo la teoría de la Relatividad General, tal como lo hizo Albert Einstein en 1915.

"Si la máquina pudiera reproducir ese salto conceptual, no estaríamos ante un simple modelo predictivo, sino frente a una inteligencia capaz de innovar científicamente", destacó Hassabis durante su intervención.

De expertos enciclopédicos a motores de descubrimiento

El Nobel de Química advirtió que los modelos actuales de inteligencia artificial, por potentes que sean, funcionan esencialmente como expertos enciclopédicos: organizan, sintetizan y recombinan información existente, pero no generan hipótesis científicas revolucionarias.

"Resuelven lo que ya existe, pero no producen descubrimientos de ese calibre", subrayó Hassabis. El reto principal, según su análisis, consiste en combinar la capacidad de planificación estratégica demostrada por sistemas como AlphaGo con la escala masiva de procesamiento y aprendizaje de los modelos fundacionales contemporáneos.

En esta hoja de ruta tecnológica, modelos como Gemini desempeñarían un papel central al funcionar como mapas complejos del mundo sobre los cuales ejecutar tareas de razonamiento avanzado. De concretarse esta convergencia tecnológica, la inteligencia artificial dejaría de ser simplemente una herramienta de consulta ultrarrápida para convertirse en un auténtico motor de descubrimiento científico.

Impacto transformador en ciencia y sociedad

La advertencia de Hassabis resonó con particular fuerza en el contexto de la cumbre internacional: la llegada de una inteligencia artificial con capacidades comparables a las humanas no representa una hipótesis lejana, sino un horizonte tangible que requiere preparación inmediata.

La cuestión fundamental ya no gira en torno a si ocurrirá este desarrollo tecnológico, sino cómo se gestionará su impacto multidimensional en:

  • El avance científico y la generación de nuevos conocimientos
  • La transformación económica y los modelos productivos
  • La estructura social y las dinámicas humanas
  • Los marcos regulatorios y éticos globales

Esta capacidad transformadora permitiría a la inteligencia artificial abordar problemas complejos que durante décadas han desafiado a la mente humana, abriendo nuevas fronteras en la investigación científica y el desarrollo tecnológico a nivel global.