La IA provoca un 'tsunami' en la industria de chips: escasez global y precios récord
IA causa 'tsunami' en chips: escasez global y precios récord

La demanda de IA genera un 'shock tipo tsunami' en la industria tecnológica mundial

La escasez global de chips de memoria, detonada por el auge imparable de la inteligencia artificial, ha desencadenado un impacto sin precedentes en la industria electrónica de consumo. Según un informe reciente de la firma de análisis International Data Corporation (IDC), el mercado no enfrenta una simple restricción temporal de inventario, sino un "shock tipo tsunami" que nace en la cadena de suministro de memoria y cuyas ondas expansivas están golpeando fuertemente la producción y el valor de los teléfonos inteligentes.

La raíz de la crisis: la fiebre corporativa por la IA

El origen de esta crisis tecnológica radica en la fiebre corporativa por construir grandes centros de datos enfocados exclusivamente en inteligencia artificial. Ante el aumento vertiginoso de esta demanda, los mayores fabricantes de semiconductores en Asia han reorientado su capacidad instalada para abastecer casi en exclusividad a la industria de la IA, dejando sin margen de maniobra a los segmentos tradicionales de electrónica de consumo.

Este giro estratégico ha creado un cuello de botella tecnológico de proporciones históricas. Componentes vitales como la memoria dinámica de acceso aleatorio (Dram), utilizada históricamente en celulares y computadoras portátiles, están cediendo su espacio en las fábricas a favor de la memoria de alto ancho de banda (HBM), indispensable para soportar los inmensos volúmenes de datos que requiere la inteligencia artificial.

Consecuencias inmediatas: precios disparados y escasez generalizada

Como resultado directo de esta competencia despiadada por el silicio, los precios tanto de los chips Dram como HBM casi se duplicaron durante el primer trimestre de 2026 frente al periodo anterior, según datos de la firma Counterpoint Research. Esta situación ha generado un déficit de ingresos estimado en US$800.000 millones que amenaza el futuro mismo de la industria tecnológica.

Para el consumidor final, este choque logístico se traducirá en un encarecimiento histórico de la tecnología. Las proyecciones de IDC estiman que el precio promedio de venta de los smartphones se disparará 14% este año, alcanzando la cifra récord de US$523.

Aún más drástico resulta el pronóstico en la gama de entrada: el informe advierte que los fabricantes se verán imposibilitados de producir dispositivos que cuesten menos de US$100. Esta tormenta perfecta de altos costos provocará, a su vez, que las ventas mundiales de celulares experimenten en 2026 una fuerte caída de 12,9%, tocando su nivel más bajo en más de una década con apenas 1.120 millones de unidades despachadas.

División en el mercado y ganadores corporativos

A nivel corporativo, el tsunami tecnológico deja una clara división en el mercado global. Mientras que la escasez afectará con mayor severidad a los fabricantes más pequeños que operan bajo el ecosistema Android de Google, gigantes tecnológicos con cadenas de suministro robustas, como Apple y Samsung, estarían blindados ante el choque e incluso tendrían la oportunidad de ampliar su cuota de mercado significativamente.

En paralelo, las firmas que dominan la fabricación de estos componentes críticos —SK Hynix, Samsung y Micron— operan con su capacidad casi agotada y han visto sus acciones alcanzar máximos históricos en los parqués bursátiles, consolidando su posición dominante en un mercado cada vez más concentrado.

La industria tecnológica enfrenta así un punto de inflexión histórico, donde la carrera por la supremacía en inteligencia artificial está reconfigurando radicalmente las cadenas de suministro globales, los precios de consumo y el equilibrio de poder entre las grandes corporaciones tecnológicas.