Una nueva generación de multimillonarios está emergiendo en el mundo de la inteligencia artificial, y sus perfiles son tan diversos como sorprendentes. En el último año, 19 emprendedores se sumaron al exclusivo club de los multimillonarios gracias a startups valoradas en miles de millones de dólares que aplican la IA a sectores tradicionales como la salud, el derecho y el servicio al cliente. Entre ellos hay un poeta publicado, un empresario vinculado a la catalogación de archivos relacionados con Jeffrey Epstein, varios fundadores sin título universitario e incluso un ejecutivo que en el pasado se declaró culpable de un delito federal.
De la primera ola a la transformación sectorial
A diferencia de la primera ola de riqueza impulsada por la IA, que se centró en centros de datos, semiconductores y grandes modelos de lenguaje, esta nueva camada de emprendedores está utilizando la tecnología para transformar industrias enteras. El derecho, la salud, el servicio al cliente, el desarrollo de software y la gestión de datos son algunos de los campos donde estas startups están marcando la diferencia.
Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, estas empresas estadounidenses han creado 19 nuevos multimillonarios en apenas un año, con una riqueza combinada de US$59.300 millones. A ellos se suman los 41 multimillonarios vinculados a la IA que ya habían sido identificados el año anterior.
Harvey: la inteligencia artificial al servicio de los abogados
Entre las empresas más destacadas figura Harvey, valorada en US$11.000 millones. Fundada por Gabe Pereyra y Winston Weinberg, la compañía desarrolla herramientas de IA para abogados que automatizan la investigación jurídica, la redacción de documentos y la revisión de contratos. Gracias a este crecimiento, ambos fundadores acumulan fortunas estimadas en US$1.600 millones cada uno.
Vercel: el argentino que conquistó el alojamiento de aplicaciones
Otra de las historias más llamativas es la de Vercel, creada por el argentino Guillermo Rauch. La empresa, valorada en US$9.300 millones, se convirtió en una plataforma clave para alojar aplicaciones desarrolladas con herramientas de inteligencia artificial. Rauch, que aprendió inglés de forma autodidacta para estudiar programación, posee una fortuna cercana a los US$1.900 millones.
Reflection: modelos de IA con peso abierto
En el segmento de modelos de IA sobresale Reflection, fundada por los exinvestigadores de DeepMind Ioannis Antonoglou y Misha Laskin. La compañía alcanzó una valoración de US$27.000 millones y cada uno de sus fundadores posee una riqueza estimada en US$4.000 millones. Su apuesta consiste en desarrollar modelos “open-weight”, una alternativa entre los sistemas cerrados y el código abierto.
OpenEvidence: la IA que transforma la salud
La salud también se ha convertido en un terreno fértil para la inteligencia artificial. OpenEvidence, fundada por Daniel Nadler, está valorada en US$12.000 millones y desarrolla asistentes de IA para médicos. La plataforma asegura haber participado en más de 100 millones de interacciones entre profesionales de la salud y pacientes, mientras que la fortuna de Nadler alcanza los US$7.200 millones.
El negocio del etiquetado de datos: Mercor y Surge AI
En el negocio del etiquetado de datos, esencial para entrenar modelos de IA, destacan dos compañías. La primera es Mercor, valorada en US$10.000 millones y fundada por tres jóvenes emprendedores que abandonaron la universidad para unirse al programa Thiel Fellowship. La empresa pasó de proyectar ingresos anualizados de US$100 millones en 2025 a cerca de US$1.000 millones en 2026. La segunda es Surge AI, cuyo fundador Edwin Chen construyó un negocio rentable sin capital externo y alcanzó una fortuna estimada en US$13.000 millones.
Sierra: servicio al cliente con inteligencia artificial
También sobresale Sierra, especializada en servicio al cliente impulsado por IA. Fundada por los veteranos de Silicon Valley Clay Bavor y Bret Taylor, la empresa alcanzó una valoración de US$15.000 millones.
Del software autónomo a los chips
Entre los nuevos multimillonarios también figuran empresas como Cognition, creadora del agente de programación autónoma Devin y valorada en US$10.200 millones; World Labs, de la pionera de la IA Fei-Fei Li, con una valoración de US$5.400 millones; y Replit, que alcanzó los US$9.000 millones gracias al auge de las herramientas de programación asistidas por inteligencia artificial. A ellas se suma Cerebras Systems, fabricante de chips para IA que debutó en bolsa con una valoración de US$60.200 millones y cuyas acciones se dispararon 68% en su primer día de negociación.



