Samsung Electronics reportó un repunte en sus resultados preliminares del segundo trimestre, con un beneficio operativo que se multiplicó por 19 frente al mismo periodo del año anterior, pero la reacción del mercado fue negativa. Según informó la compañía surcoreana, el auge de los chips de memoria impulsados por la inteligencia artificial elevó sus ganancias, aunque los inversionistas castigaron la acción por dudas sobre la sostenibilidad de esa demanda.
Resultados del segundo trimestre
La empresa estimó su beneficio operativo entre abril y junio en 89,4 billones de wones, equivalentes a unos US$58.440 millones, una cifra superior a la estimación de LSEG SmartEstimate, que apuntaba a 87,3 billones de wones. El salto fue significativo frente a los 4,7 billones de wones reportados un año atrás, en medio de un mercado que volvió a favorecer a los fabricantes de memoria.
Samsung también proyectó que sus ingresos aumentarían 129% anual, hasta alcanzar 171 billones de wones, equivalentes a unos US$112.845 millones. Pese a ese avance, las acciones de la tecnológica surcoreana llegaron a caer hasta 10,1%, mientras que las de su competidor SK Hynix retrocedían hasta 10,6%. El movimiento arrastró al índice Kospi, que también registró una fuerte baja.
Demanda de chips de memoria para IA
El principal motor del resultado fue la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial, que ha disparado la demanda de chips de memoria y llevado los precios a máximos históricos. Esa dinámica favoreció a Samsung, el mayor fabricante mundial de chips de memoria, en un momento en el que la industria tecnológica mantiene fuertes inversiones en infraestructura para soportar servicios y aplicaciones de IA.
La recuperación del negocio de semiconductores permitió que Samsung superara sus ganancias combinadas de los últimos tres años. Sin embargo, la interpretación de los inversionistas no se concentró únicamente en el resultado actual, sino en la posibilidad de que el crecimiento pierda fuerza si las grandes tecnológicas moderan su gasto en centros de datos o si los precios de memoria dejan de subir al mismo ritmo.
Analistas atribuyeron la debilidad bursátil a expectativas demasiado elevadas. “Los sólidos resultados de Samsung eran ampliamente esperados y, en gran medida, ya se habían descontado tras el repunte de sus acciones antes de la publicación de los resultados”, dijo Albert Yong, socio director de Petra Capital Management, firma que posee acciones de Samsung. Su lectura refleja que el mercado ya había incorporado buena parte del optimismo.
Dudas sobre el gasto en inteligencia artificial
La preocupación está en la sostenibilidad del auge de la inteligencia artificial. “Los inversores siguen preocupados por la sostenibilidad del auge de la IA y por el riesgo de que se ralentice el gasto en infraestructuras de IA por parte de las principales empresas tecnológicas estadounidenses”, añadió Yong. Ese temor explica por qué unas cifras históricas no fueron suficientes para impulsar la acción de Samsung.
Durante el trimestre, los precios de los chips de memoria siguieron aumentando a medida que el gasto en IA se expandió más allá de la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, hacia productos DRAM y NAND convencionales. Citi Research señaló que los precios medios de venta de la DRAM y la NAND crecieron 44% y 53% intertrimestral, respectivamente, durante el segundo trimestre.
Sin embargo, no todos los indicadores fueron leídos con el mismo optimismo. Jing Jie Yu, analista de Morningstar, señaló que las estimaciones de ingresos de Samsung no fueron tan sólidas como esperaba el mercado. “Creemos que el ligero desvío en los ingresos se debió en gran medida a unas subidas de precios de la DRAM más moderadas de lo previsto”, afirmó el analista.
Sostenibilidad del auge de la IA
La presión también se explicó por factores internos. Samsung destinó recursos a importantes bonificaciones para trabajadores del sector de semiconductores, tras un convenio salarial acordado en mayo que vinculó parte de la remuneración al beneficio operativo. Aun con esas provisiones, la empresa logró beneficios mejores a los esperados, impulsada por el alza de precios en el negocio de memoria.
“Samsung registró unos beneficios mejores de lo esperado a pesar de las provisiones relacionadas con las primas, ya que los precios de la memoria subieron considerablemente”, señaló Lee Min-hee, analista de BNK Investment & Securities. Según analistas, sin esas provisiones el beneficio operativo de la compañía probablemente habría superado los 100 billones de wones, equivalentes a unos US$65.979 millones.
El crecimiento de la producción de HBM también redujo la oferta de productos de memoria convencionales utilizados en teléfonos inteligentes, computadores personales y servidores empresariales. Esa menor disponibilidad respaldó los precios y amplió el margen de Samsung, aunque el mercado sigue atento a una posible moderación de la rentabilidad después del fuerte avance observado en el primer semestre del año.
“Confiamos en que los resultados se cumplirán”, dijo Raisah Rasid, estratega de mercados globales de JPMorgan Asset Management en Singapur, aunque advirtió que “vamos a asistir a una moderación” en la rentabilidad. Samsung tiene previsto anunciar sus resultados detallados el 30 de julio, cuando entregará el desglose de beneficios por división y el mercado tendrá más señales sobre el alcance real del impulso de la IA.



