Empresa española blindando la tecnología de drones ucranianos en pleno conflicto bélico
Durante los últimos tres años, el Ejército de Ucrania ha depositado su confianza en una firma tecnológica española para salvaguardar uno de sus activos militares más valiosos: su flota de drones. Estas aeronaves no tripuladas han transformado radicalmente el panorama del conflicto armado, otorgando a las fuerzas ucranianas ventajas tácticas significativas que han contrarrestado la superioridad numérica del ejército ruso.
La compañía responsable de asegurar las comunicaciones de estos drones y protegerlos de los sistemas de guerra electrónica enemigos es Integrasys, una empresa de defensa con sede en Madrid que se ha consolidado como un proveedor estratégico para las Fuerzas Armadas ucranianas. Su contribución central al esfuerzo bélico es un sofisticado sistema anti-jamming, diseñado específicamente para detectar y neutralizar las interferencias de radiofrecuencia que Rusia emplea para bloquear comunicaciones y señales GPS.
Operaciones en terreno y desarrollo tecnológico acelerado
"Nuestra tecnología permite que los drones mantengan sus comunicaciones y capacidad de posicionamiento incluso en entornos de batalla altamente hostiles, donde el espectro electromagnético está severamente degradado", explica Álvaro Sánchez, consejero delegado de Integrasys. Fundada en 1990 por exingenieros de Hewlett Packard, el grupo desarrolla software crítico para los sectores espacial y de defensa, especializándose en herramientas avanzadas para la monitorización satelital y la gestión de señales.
Integrasys inició sus operaciones en Ucrania en 2023, pocos meses después del estallido de la guerra. Actualmente, la empresa cuenta con un centro de excelencia en Kiev, donde desarrolla y adapta soluciones en estrecha colaboración con el Ejército ucraniano. Se trata de una de las pocas compañías españolas con instalaciones y personal permanente en el país, operando con un equipo de 15 profesionales locales que poseen experiencia directa en el campo de batalla y mantienen relaciones cercanas con funcionarios del Ministerio de Defensa.
Desde octubre del año pasado, Integrasys forma parte del IRON Cluster ucraniano, un ecosistema de innovación diseñado para acelerar el desarrollo de soluciones militares mediante la colaboración entre el gobierno y empresas privadas. "Somos la única empresa española integrada en el Iron Cluster", destaca Sánchez. Esta asociación ha permitido a la compañía probar su tecnología de manera rápida y directa en entornos de guerra real. "Hemos evolucionado enormemente nuestra tecnología estando en Ucrania. Tenemos contacto directo con las unidades que utilizan nuestros sistemas y acceso a un teatro de operaciones único en el mundo", añade el empresario.
Inteligencia artificial entrenada con datos reales del conflicto
Más allá de la guerra electrónica, Integrasys ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial capaz de analizar imágenes satelitales para identificar y clasificar vehículos y equipamiento militar en extensas áreas territoriales. Esta herramienta permite procesar en minutos volúmenes de información visual que requerirían horas de análisis humano, proporcionando a los mandos ucranianos una visión actualizada y precisa de los movimientos adversarios.
Lo que distingue a este proyecto no es solo la tecnología en sí, sino el método de entrenamiento de la IA. Los algoritmos se han alimentado con datos reales del conflicto, etiquetados y validados por el equipo local de la compañía, que conoce de primera mano las características de defensas aéreas o tanques rusos camuflados. "Los ucranianos son quienes mejor han sabido aprovechar la inteligencia; nos servimos de su talento para entrenar nuestra IA", indica Sánchez.
Cliente internacional y proyectos civiles de alto perfil
Fuera del conflicto ucraniano, Integrasys cuenta con una cartera de clientes de alto nivel que incluye a la OTAN, la Space Force de Estados Unidos y gobiernos de países con entornos geopolíticos tensos como Taiwán, Japón y Corea del Sur. El 90% de sus ingresos, que el año pasado alcanzaron los 9 millones de euros, proceden de su negocio internacional.
La empresa también tiene presencia en Oriente Medio, donde Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Omán figuran entre sus clientes. Sánchez prefiere no detallar el uso concreto que estos países hacen de su tecnología, aunque confirma que está siendo empleada actualmente para protegerse de ataques procedentes de Irán.
En el ámbito civil, su proyecto más destacado es la participación en el programa Artemis de la NASA, la iniciativa que busca devolver al ser humano a la Luna. Integrasys suministra tecnología de monitorización y gestión de señales crítica para esta misión espacial, consolidando su posición como un actor tecnológico de referencia tanto en defensa como en exploración espacial.
