Nicolás Uribe Rueda insta a empresarios a adoptar IA productiva en lugar de recreativa
Uribe Rueda: pasar de IA recreativa a productiva es urgente

Del entretenimiento a la eficiencia: el llamado urgente para adoptar inteligencia artificial productiva

Desde el auditorio del Centro de Convenciones Neomundo en Bucaramanga, donde se desarrolla el certamen FORUM: La IA nos transforma, el orador principal Nicolás Uribe Rueda envió un mensaje contundente a empresarios, directivos y líderes regionales: "La inteligencia artificial no es un juego ni un juguete. Hay que pasar del uso recreativo al uso productivo".

Un evento estratégico para la transformación regional

El certamen, organizado por Foros Vanguardia y las 500 Empresas Generadoras, reúne a expertos en tecnología, educación e innovación para analizar cómo la inteligencia artificial está redefiniendo la toma de decisiones en empresas, instituciones y emprendimientos. La jornada es moderada por el director de Vanguardia, Juan Carlos Gutiérrez, y representa un espacio crucial para la discusión sobre el futuro tecnológico de la región.

Uribe Rueda, abogado de la Universidad de los Andes con maestría en Acción Política y estudios en Alto Gobierno, además de entrenador certificado del VJAL Institute en Inteligencia Artificial, centró su intervención en un llamado urgente a la acción. Según explicó, Colombia y América Latina no pueden darse el lujo de quedar rezagadas frente a una tecnología que puede multiplicar exponencialmente la productividad.

Una revolución comparable con la industrial

"Esto no es un animal más en la fauna tecnológica. Es una revolución comparable con la Revolución Industrial, pero cuatro o cinco veces más potente en términos de productividad", sostuvo ante un auditorio atento. Durante su disertación, Uribe Rueda insistió en que la inteligencia artificial debe tener a la persona en el centro: "La inteligencia artificial piensa con uno, pero no piensa por uno. No podemos delegar el juicio humano en la máquina".

Explicó que los modelos actuales son herramientas extraordinariamente poderosas, capaces de optimizar procesos, analizar datos y ampliar capacidades, pero incapaces de determinar por sí mismos si una decisión es ética o conveniente. "Es una tecnología de doble propósito: puede ser herramienta o puede ser arma. El criterio humano es la brújula; la inteligencia artificial es el motor", ilustró con precisión.

El verdadero desafío: cultural, no tecnológico

En ese sentido, recalcó que el verdadero desafío no es tecnológico sino cultural: "Esto es un reto de mentalidad. Si usted no se mete con la inteligencia artificial, ella se mete con usted sin remedio", afirmó con contundencia. Uno de los ejes de su conferencia fue la optimización, explicando que la IA permite "producir más con menos", liberar tiempo y recursos, y enfocarlos en tareas estratégicas donde el juicio humano es irremplazable.

"Hoy nadie va a contratar a una persona que se demora seis horas haciendo algo que con inteligencia artificial puede hacerse en cinco minutos", dijo con franqueza. Sin embargo, matizó que no se trata simplemente de reemplazos laborales, sino de transformación: "Habrá trabajos que se pierdan, otros que se creen, pero todos los trabajos se van a transformar".

Estrategia, no improvisación empresarial

El experto invitó a los asistentes a hacer un ejercicio práctico: listar sus tareas cotidianas e identificar en cuáles la IA puede complementar, acelerar u optimizar procesos. "El mejor momento para empezar es ahora. El mejor momento para sembrar un árbol fue hace 20 años; el segundo mejor momento es hoy", enfatizó con una metáfora poderosa.

Frente a la implementación empresarial, Uribe fue claro: adoptar inteligencia artificial no puede ser una tarea marginal. "No es una tarea adicional, es la tarea", subrayó. Recomendó a las organizaciones crear espacios seguros de experimentación por áreas —abogados, contadores, equipos de marketing— para descubrir casos de uso reales y detectar talento interno.

Advertencias sobre riesgos y oportunidades

También advirtió sobre riesgos legales y reputacionales, como el uso inadecuado de datos sensibles en plataformas sin licencia. "Abrazar la inteligencia artificial implica encapsular institucionalmente su uso y ordenar los riesgos", señaló con seriedad. En un tono más reflexivo, Uribe abordó el impacto de la IA en la vida cotidiana, sosteniendo que, al liberar tiempo de tareas operativas, las personas pueden dedicar más energía a lo que verdaderamente les genera satisfacción.

"La única cosa que se nos acaba a todos por igual es el tiempo. Si la inteligencia artificial nos ayuda a recuperarlo para dedicarlo a lo que nos ilusiona, ahí hay una transformación profunda", afirmó con convicción. Para el conferencista, el salto que deben dar las organizaciones es claro: "Hay que pasar del uso recreativo al uso productivo. Quien llegue primero capturará valor y mercado. Lo que hoy es novedad pronto será el estándar".

Mientras continúa la programación de FORUM: La IA nos transforma en Neomundo, el mensaje que queda en el ambiente es inequívoco: la inteligencia artificial no es una opción futura, sino una decisión estratégica del presente que determinará el éxito empresarial y regional en los próximos años.